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miércoles, 23 de septiembre de 2009

Familia Anaya Maldonado ( 3 )


Siendo una jovencita, doña Conchita trabajo en la Refaccionaría “Laredo”, que se ubicaba en Tampico, por la calle Isauro Alfaro, con sus tíos, don Francisco Tamayo y doña Engracia Anaya.

Realizó estudios en la Academia de la profesora Fe Deantes, y posteriormente, en Tampico,Tamaulipas, se recibió de contador privado.
Se titulo de maestra de corte industrial
La mamá de doña Conchita, la señora Maria de la Luz Anaya Maldonado, tenía en Pueblo Viejo Veracruz, un taller de costura.

Empezó doña Conchita, a trabajar en correos, a la edad de 16 años, en Tantoyuca, Veracruz.
Para trasladarse a su lugar de trabajo, era necesario que utilizara el tren carguero a Magozal, que demoraba todo un dia en llegar; de ese punto, de Magozal, transbordaba para con un segundo dia de camino, poder llegar a Tantoyuca.
Cuando llovía mucho, Tantoyuca quedaba incomunicada, vía terrestre por 15 o 20 días.
Existía una avioneta, con cupo para solo 5 pasajeros, mas el piloto, que realizaba la ruta de Tampico a Tantoyuca, y viceversa, por esos años; en uno de esos viajes, la avioneta sufrió un accidente, quedando varios de sus pasajeros heridos, y muriendo el piloto.
Durante el año en que doña Conchita, trabajó en Tantoyuca, empezaron a abrir los caminos, para las carreteras.
Después de un tiempo, logra su traslado a la oficina de Correos de Tampico ( fotografía) , cuando era administrador don Miguel Moguel Arjona.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Familia Anaya Maldonado

FAMILIA ANAYA MALDONADO

Padre: don Sebastián Anaya Agraz.
Madre: doña Petra Maldonado Izeta.

Hijos:
Isabel.
Manuel.
Juventino.
Sebastián.
Maria de la Luz.

Los abuelos paternos de la señora Maria de la Luz Anaya Maldonado, fueron don Manuel Anaya y doña Concepción Agraz, españoles que llegaron a Ocampo.
En ese lugar, compraron grandes extensiones de terreno, ya que habían inmigrado a nuestro país, con un considerable capital económico, en tiempos de guerra en España.
Don Manuel Anaya, era doctor, sus estudios los realizo en su tierra natal y ejercía entre Tula y Ocampo, acompañándolo en el ejercicio de tan noble profesión, su hijo Sebastián Anaya, aprendiendo así, sobre la práctica, todo lo relacionado a la medicina.

Cuando se vino el tiempo revolucionario, ya había muerto don Manuel Anaya, pero por ser de todos conocido, que su hijo, sabia todo lo relacionado con la practica medica, fue raptado por las fuerzas al mando de Francisco Villa, y obligado a acompañarlos, como prisionero, porque les era de mucha utilidad, para atender los casos de enfermedades, partos, y a los innumerables heridos, que estaban entre la tropa villista.

Después de un tiempo, pudo don Sebastián Anaya, huir de sus captores; lográndolo a base de exponer su vida una y otra vez; fue necesario, que atravesara lagunas, sumergido su cuerpo por completo en esas aguas tan frías, logrando respirar por medio de un carrizo, para no ser detectado por los hombres villistas, que no se tentaban el corazón para matar.
Llego a su hogar, completamente empapado, titiritando de frío, y murió pocos días después, victima de la difteria.
Aún no llegaba a los cuarenta años de edad.

Eran constantes las incursiones de los revolucionarios, que se llevaban, al ganado en pie, para irlo consumiendo al paso de los días, y las cosechas, eran arrasadas, y todo lo de valor saqueado.
Las tierras y propiedades de Ocampo fueron quemadas, por los revolucionarios.
Y todos sus habitantes, ricos y pobres, fueron obligados a salir, con sólo lo puesto, y bajo una fuerte lluvia, llegando a ciudad Mante, Tamaulipas; ya de ahí, se dispersaron a distintos lugares del país.
La familia Anaya Maldonado, antes de ser desalojada violentamente, aprovechó un breve momento, para dejar escondidas las monedas antiguas de oro, que vaciaron de unos costales, en un horno de pan, y un pozo de agua...