FAMILIA ANAYA MALDONADO
Padre: don Sebastián Anaya Agraz.
Madre: doña Petra Maldonado Izeta.
Hijos:
Isabel.
Manuel.
Juventino.
Sebastián.
Maria de la Luz.
Los abuelos paternos de la señora Maria de la Luz Anaya Maldonado, fueron don Manuel Anaya y doña Concepción Agraz, españoles que llegaron a Ocampo.
En ese lugar, compraron grandes extensiones de terreno, ya que habían inmigrado a nuestro país, con un considerable capital económico, en tiempos de guerra en España.
Don Manuel Anaya, era doctor, sus estudios los realizo en su tierra natal y ejercía entre Tula y Ocampo, acompañándolo en el ejercicio de tan noble profesión, su hijo Sebastián Anaya, aprendiendo así, sobre la práctica, todo lo relacionado a la medicina.
Cuando se vino el tiempo revolucionario, ya había muerto don Manuel Anaya, pero por ser de todos conocido, que su hijo, sabia todo lo relacionado con la practica medica, fue raptado por las fuerzas al mando de Francisco Villa, y obligado a acompañarlos, como prisionero, porque les era de mucha utilidad, para atender los casos de enfermedades, partos, y a los innumerables heridos, que estaban entre la tropa villista.
Después de un tiempo, pudo don Sebastián Anaya, huir de sus captores; lográndolo a base de exponer su vida una y otra vez; fue necesario, que atravesara lagunas, sumergido su cuerpo por completo en esas aguas tan frías, logrando respirar por medio de un carrizo, para no ser detectado por los hombres villistas, que no se tentaban el corazón para matar.
Llego a su hogar, completamente empapado, titiritando de frío, y murió pocos días después, victima de la difteria.
Aún no llegaba a los cuarenta años de edad.
Eran constantes las incursiones de los revolucionarios, que se llevaban, al ganado en pie, para irlo consumiendo al paso de los días, y las cosechas, eran arrasadas, y todo lo de valor saqueado.
Las tierras y propiedades de Ocampo fueron quemadas, por los revolucionarios.
Y todos sus habitantes, ricos y pobres, fueron obligados a salir, con sólo lo puesto, y bajo una fuerte lluvia, llegando a ciudad Mante, Tamaulipas; ya de ahí, se dispersaron a distintos lugares del país.
La familia Anaya Maldonado, antes de ser desalojada violentamente, aprovechó un breve momento, para dejar escondidas las monedas antiguas de oro, que vaciaron de unos costales, en un horno de pan, y un pozo de agua...
lunes, 21 de septiembre de 2009
miércoles, 16 de septiembre de 2009
Don Concepción Román Romero ( 3 ra, y final )
También se contaba la historia de la Llorona en Pueblo Viejo, Veracruz; cuando él era muy niño; pero una noche, que quisieron espantar a su papá, su padre sacó un cuete (pistola), y el que andaba asustando, disfrazado con mantas blancas, y lanzando tremendos aullidos por las noches, en el pueblo, cuando aún las calles estaban con escasa luz eléctrica; ese individuo, salió de la oscuridad, gritándole y suplicándole al papá de don Chon, que dejara de dispararle, e identificándose como un habitante más del pueblo, alguien de carne y hueso, y que temblaba por el susto, de haber sido baleado.
Y dice don Concepción Román Romero, se acabó ahí la creencia de La Llorona en el pueblo.
Don Chon cuenta, que él no llegó a verlo, pero supo, que a los rateros los fusilaban por el rumbo del cementerio, y es que dicen que mucho antes había muchos bandoleros.
La esposa de don Concepción Román Romero se llama Bertha Ramírez Estrella.
Los hijos del matrimonio Román Ramírez son:
Santana (+)
Orlando
Eduardo
María
Señor Concepción
Leolpoldo
Ausencia
Luis
Nos despedimos de don Chon, ya que él estaba muy ocupado, limpiando, sobre una larga mesa, una pila abundante de pescado, en el patio de su solar.
Le agradecemos mi esposo y yo, su aportación de datos para este libro.
Y dice don Concepción Román Romero, se acabó ahí la creencia de La Llorona en el pueblo.
Don Chon cuenta, que él no llegó a verlo, pero supo, que a los rateros los fusilaban por el rumbo del cementerio, y es que dicen que mucho antes había muchos bandoleros.
La esposa de don Concepción Román Romero se llama Bertha Ramírez Estrella.
Los hijos del matrimonio Román Ramírez son:
Santana (+)
Orlando
Eduardo
María
Señor Concepción
Leolpoldo
Ausencia
Luis
Nos despedimos de don Chon, ya que él estaba muy ocupado, limpiando, sobre una larga mesa, una pila abundante de pescado, en el patio de su solar.
Le agradecemos mi esposo y yo, su aportación de datos para este libro.
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