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sábado, 26 de diciembre de 2009

¿ Matas o patas ?

Mientras disfruto de las festividades navideñas, este chaparrito ( Yugui) hace de las suyas.



Les deseo lo mejor para este próximo Nuevo a todos mis AMIGOS BLOGUEROS.

sábado, 14 de noviembre de 2009

Profesora Profesora Rosa Eva Velázquez de la Garza ( 4 ta. parte y final)

Cuando la maestra Rosa Eva( en este video se aprecia su presencia, su voz), daba clases en la primaria “Expropiación Petrolera”, recuerdo las exposiciones que había al término de los cursos escolares.
Salones, con sus paredes tapizadas por completo de manualidades, bordados en faldas y blusas, manteles, servilletas de cocina, pañuelos, toallas, y deshilados, en diversas telas.
Juguetes, unos de alambre, como muñecos con ceniceros, o de puras rueditas de tela, atravesadas en el alambre.
De los discos de pasta, hacían ceniceros, solo los metían en agua hirviendo, y con unas tenazas, les daban la forma que querían, cuadrada, redonda, ovalados, etc.
Luego, los forraban con estampillas, o recortes de revistas, después barnizados, también hacían lapiceros, de ese material.
Trabajos hacían con las canicas, las metían a hervir en agua, tapada la olla, para evitar cortarse al reventarse los vidrios.
Ya con las canicas pulverizadas, convertidas en diminutos trozos de vidrio, fríos, se pegaban en dibujos, y formaban cuadros dignos de exposición.
Otros trabajo manual era, con los cascarones de huevo, ya lavados, y secos al sol, se hacían trocitos muy pequeños, se pegaban igual a un dibujo, y ya seco el resistol, se pintaban con pinturas de agua.
Un frasco de vidrio, pequeño, se forraba con pedazos de pinzas para de madera, para ropa.
Se le daba forma de pocito de agua, con unas tablitas como travesaño en lo alto del frasquito, y se barnizaba, poniéndole flores, de adorno.
Hacían mascaras de papel mache, es decir, del periódico, embarrado con engrudo, que es el almidón cocido.
Y figuras pequeñas, caritas para títeres de teatro guiñol, o sea los que se movían de manera manual, al introducir los dedos en su cavidad inferior.
Ya secas, después de exponerlas por días al sol, se pintaban.
Aquí los niños, inventaban los diálogos.
En una ocasión, cuando varios de esos niños- artistas, cuidaban sus producciones, yo los observaba desde mi casa, tras de la rejita, y la maestra Rosa Eva, fue a chulearles sus manualidades, y a darles un acicate, para que mejoraran sus trabajos, al decirles…
¿De quién es este? Y ¿este otro?
Aquí los autores, señalaban ufanos sus realizaciones, unos monitos trompudos, otros con la nariz chueca, aquel sin orejas, y la maestra, que les dice…están bien bonitos, pero fíjense bien como los hacen…porque las cosas se parecen a su dueño.
¿Qué?
Oiga no, maestra, salio así porque…y explicaban sus razones y sinrazones, y la maestra se retiro riendo.
Se veía que le gustaba ser maestra. Su carácter, firme, de una pieza, enérgico, pero amable, educado.
No era faltista, era puntual, se arreglaba de modo discreto, pero elegante.
Caminaba erguido, su cabello bien cuidado y peinado; zapato de tacón, perfumada, toda una maestra.
No les gritaba a sus alumnos, pero sabía hacerse obedecer.
Sus compañeros de trabajo, la apreciaban, y aun ya de jubilados, la mayoría de ellos, persiste la amistad.

Un dia que yo estaba calcando un mapa, en casa, con mi abuelita Luz, fue la maestra; y al verme hacer esa tarea, me enseñó, que si por la parte de atrás, yo sombreaba con un lápiz, levemente, por toda la orilla de ese mapa, y después por el derecho, dibujaba el mapa, obtendría un calcado de mejor calidad y mas limpieza.
M e agradó, ese tiempo, que se tomó, para explicarme, con paciencia, como hacerlo.
Tengo 50 años de edad, y ahora, acudo a su casa, y le pregunto, con la misma confianza…maestra, ¿como ve esto?

Y después de haber empezado su magisterio, en la escuela primaria “Expropiación Petrolera”, en el año de 1952, de conocer y querer a los pobladores de Pueblo Viejo,
le llego su traslado a la escuela Vicente Guerrero, de ciudad Madero, donde estuvo el periodo de 1972-1973.
De ahí, en el periodo 1973-1974 la trasladaron a la escuela Serapio Venegas, donde se jubilo
En el año 1983.
Para esto, también daba clases en la secundaria # 1, la escuela Francisco Nicodemo, de la ciudad de Tampico, del año 1967 al año 1983.
En la especialidad de biología.
En esos años, fue la única profesora, de las que han ejercido en el pueblo, que estuvo dando clases en esa secundaria.

El esposo de la maestra Rosa Eva, profesor Francisco Hernández Luna, fue maestro de la secundaria # 2, de Tampico, la Lauro Aguirre.
En la especialidad de biología.
Fue mi maestro, de 1ero. y 2 do. Grado, en secundaria.
Todos los hijos de ese matrimonio, realizaron estudios superiores; uno de sus hijos es ingeniero, con doctorado en Paris.
La maestra Rosa Eva, y su esposo, el profesor, Francisco, viven en ciudad Madero, en una casa preciosa, fresca, donde se respira paz y tranquilidad; donde las plantas, se mecen suavemente con el viento, los mangos japoneses dispersan su aroma dulzon ,y las ardillas, los buscan, como su alimento predilecto.











lunes, 9 de noviembre de 2009

Profesora Rosa Eva Velázquez de la Garza ( 3 ra. parte )







Cuando estaba la maestra Victoria Herrera,de directora de la escuela primaria, vino de visita a la escuela, Tin Tan, con su compañero Marcelo, ya que éste, era sobrino de la maestra Victoria.
Fue una visita sorpresa, y los habitantes del pueblo, tal vez, pocos, sino poquísimos, se dieron cuenta.
Mientras Marcelo, platicaba con su tía, Tin Tan, disfrutaba del ambiente de la escuela, del pueblo, de nuestro Pueblo Viejo, que esa vez, si que lo encontraron dormido.
Como quien dice, era pleno dia, pero para los habitantes del pueblo, paso de noche Tin Tan, por ese lugar.


Le pregunte a la maestra, Rosa Eva( en la foto, está del lado derecho,con vestido oscuro) , si ella sabía algo, del señor que llamaban “ el mataperros”, y me comentó, que existía una persona, que se sentaba en la plaza del pueblo, a leer el periódico, y la chiquillería del pueblo, gustaba hacerlo enojar gritándole :
¡“mataperros”! ¡Hey!! ¡“mataperros”!
El aseguraba, yo no soy ningún mataperros; ¡solo porque maté un perrito!, por eso, ya me pusieron ese apodo.
Solo vengo tranquilamente a leer el periódico, bajo la sombra de estos árboles, y estos chamacos que no me dejan en paz.
Pero los niños del pueblo, agarraban cuerda, sobre todo porque se daban cuenta, que el periódico, lo sostenía el señor, con las paginas y las letras al revés, ¡no sabia leer!

Existió otro personaje folclórico en el pueblo, era un borrachito consuetudinario, eran tiempos del presidente Ruiz Cortinez, uno de los presidentes, que mas trabajó por México; este señor, arribaba a la placita, todo sucio, zombi de francachelas, sin peinar, zapatos sin amarrar agujetas, desfajado, y al darse cuenta, que los pobladores lo miraban con desaprobación, se dejaba caer, cuan largo era, en cualquier “poyo” o banca de cemento de la placita. Ahí se acomodaba, como si estuviera en su cama, cruzados los brazos, y de vez en cuando, hasta roncaba.
Si alguien al pasar cerca de el, murmuraba: ¡que vergüenza!
El borrachito, volviendo trabajosamente su cabeza, tratando de enfocar al que había dicho eso, gritaba…
¡Para vergüenzas, con Ruiz Cortinez!
Ya se imaginaran, sino era del diario, decirle, a ese borrachito… ¡que vergüenza!

Mi abuelita Luz, me llevó a presentar con la maestra Rosa Eva, cuando yo llegue al pueblo.
La maestra tenía mucho material didáctico, unas figuras de madera, pulidas y barnizadas, con formas de cubos, pirámides, esferas.
Esas figuras tenían un alto de unos 25 centímetros.
También contaba con cuadernos para colorear; una enciclopedia, guardada cuidadosamente en una caja de cartón, cada tomo, con forro de plástico grueso, su contenido era muy amplio, de varias materias, constaba con muchos dibujos, la mayoría a blanco y negro, uno que otro a color.
Pues esa enciclopedia, le pidió a mi abuelita, que se la guardara.
Se depositó en lo alto de un ropero, lejos de mi alcance.
¿Ustedes creen eso?
¿Qué estaba lejos de mis manos?
Cuando mi abuelita se iba a su quehacer, yo ponía cosas y cosas, sobre una cama, que estaba cerca de ese ropero.
Se valían almohadas, que luego me catapultaban de lado; colchas, banquitos chaparritos, todo servia para hacer aquellas como torres, que me acercaban a mi objetivo…los libros.
Bajaba con un respeto que rayaba en lo religioso, esa caja con su enciclopedia.
Escogía de volada un tomo, regresaba la caja a su sitio.
Quitaba la torre de cosas, me ponía a leer; tenía cerca algo, donde esconder ese tomo, por si mi abuelita, se apareciera de repente, y leía, leía, y leía.
Cuando calculaba, que ya mero vendría mi abuelita, hacer la torre de cosas de nuevo, guardar ese tomo, en su caja, quitar la torre.
Y si se tardaba mi abuelita en volver, me quedaba la sensación, de que habría podido leer más.
Pasó el tiempo, los tomos de esa enciclopedia, con tanto mete y saca, sube y baja, esconderlos de rapidito, cuando mi abuelita se daba alguna vuelta; pues esos tomos se maltrataron, sus tapas de plástico, se rompieron un poco.
Cuando la maestra fue a recogerlos, después de un tiempo, me entró el susto y la tristeza.
Tristeza, porque me gustaba leer y releer, esa enciclopedia.
Susto, porque no sabia como reaccionaria la maestra con el deterioro.
Preocupación, porque sabia, que mi abuelita, si le daban alguna queja, se decepcionaría de mi, por no saber respetar lo ajeno.
Pasó el tiempo, cada que la maestra, iba a nuestra casa, por cualquier asunto, yo me escondía.
Cuando, ya de grande, le comenté ese detalle, la maestra me respondió…Luchita, yo no los vi maltratados.
Me los hubieras pedido prestados, yo hubiera hablado con tu abuelita, para que te dejara leerlos tranquila.
Lo que pasa, es que de niña, yo era demasiado tímida, en algunas cosas.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Sepulcro de mi abuelita Luz destrozado por norte

Fuimos a Pueblo Viejo ,Veracruz,a visitar la tumba de mi abuelita Luz, y la encontramos así.


Los nortes han estado de cuidado,y nimodo, le tocó a la sepultura de mi abuelita Luz.


La reparán, pero ya no se le pondrá la imagen,(que eso fué el acabose,al caer sobre la lapida)







Se depositaron las flores en los jarrones, y me vine triste para mi casa.

Pero pienso, ni modo de estar cuidando día y noche ahí.

Ahora,avisarle a mi padre, que la tumba de su mamá está rota, y que habrá cambios, que mejor pondré una pequeña Cruz en lugar del Sagrado Corazón de Jesús.
Y nada de casa para veladoras, o para retratos.
Ayer fuí a un cementerio, al de aquí de ciudad Madero; hoy al de Pueblo Viejo,Veracruz,y mañana si Dios quiere y me lo permite, me toca ir a donde están sepultados los familiares de mi esposo.
Tengo la confianza,que a mi sepultura,también la visitarán mis familiares,cuando yo ya esté ahi.
Pero dejaré dicho...no le pongan tantos recubecos, porque luego sale contraproducente.
















sábado, 24 de octubre de 2009

Profesora Rosa Eva Velázquez de la Garza ( 2 da. parte )

Foto de los años 50 ´s
Las clases en la escuela primaria " Expropiación Petrolera" , eran mañana y tarde; de 9 a 12: 30 y luego de 14:00 a 16:30A partir de 1963, se cambiaron las clases a un solo turno.En el año 1970, se inauguró otra escuela primaria del pueblo, la escuela “Manuel Azueta”.
La maestra Rosa Eva, no tan solo dio clases en la primaria, sino que también fue su hogar durante un año; vivió en el salón que estaba a mano izquierda, subiendo las escaleras.
Había buscado una casa de renta en el pueblo, y el director de la escuela, le sugirió ocupar, alguno de los muchos salones desocupados de la misma.La maestra mandó pintar un salón, y en compañía de su hermanito Miguel, de 10 años, y su prima Sarita, se trasladó a la escuela.

(En la foto, Miguel es el jovencito de la esquina izquierda,parte inferior,traje oscuro).
Mi abuelita Luz, ya trabajaba en la escuela, y el hermanito de la maestra, Miguel, después de sus estudios y obligaciones, se distraía, recorriendo los patios, y entablando “platicas” con mi tío Ángel.
Mi tío narraba sus experiencias con marcianos, y platillos voladores.
También, se le podía interrogar sobre su conocimiento del idioma ingles; como estuvo un tiempo en Estados Unidos, a los pequeños, les agradaba que les dijera como se decían los colores, los números o cualquier cosa que se les ocurriera en ese idioma.
Los niños, le hacían rueda, pero no hay que olvidar, que estaba enfermo, y el inspector de la zona escolar, el director de la primaria, y el presidente municipal de Pueblo Viejo, de esos años, movieron sus influencias, hicieron escritos, y lograron que mi tío, se internara en el hospital psiquiátrico, La Castañeda, de la ciudad México.
Duró poco el gusto, mi tío Ángel se escapó.
Se vino a puro patín desde ese lugar; ya tenía días su peregrinar ( son 8 horas de distancia en autobús), cuando por la carretera de México, venia la familia Rodríguez, y que lo reconocen, como el hijo de la conserje de la escuela primaria.
No lo podían creer.Mi tío Ángel, tenia las piernas hinchadas, los pies reventados; y compadeciéndose de el, pararon su vehiculo, lo llamaron, y lo subieron a su camioneta, dándole un raid al pueblo.
Duro tiempo se recuperación, y ya descansado de esa travesía, volvió a estar rodeado de chiquitines preguntones, curiosos, como son todos los niños de todo el mundo, y de todas las épocas.
Un dia de clases, en el segundo piso de la escuela, se armó un alboroto.
Corrieron los maestros, y el señor director; mi tío tenia fuertemente agarrado a un alumno.
Lo estaba ahorcando.
Le gritaron: ¡Ángel! , ¡Suéltalo!
Y obedeció, Gracias Dios.
De nueva cuenta, se hicieron tramites, y ahí va mi tío, de retache al hospital psiquiátrico.Ahí estuvo internado, hasta que cerraron ese hospital.La maestra Rosa Eva, me cuenta que en esos años, cuando aun no había electricidad en la escuela, ensayaban las rondas infantiles, a falta de música, tarareando y palmeando; en una ocasión en que ella y la maestra Flor de Maria Ortega, estaban en un ensayo, llegaron unas personas a recorrer la escuela, guiados por el señor director de la misma.

Después, esas personas, se quedaron cerca de ellas, observando sus esfuerzos con los chiquitines.
Al término de ese ensayo, se acercaron a ellas, las personas visitantes, y cual seria su sorpresa, que era el general Lázaro Cárdenas del Rio, en compañía del presidente municipal, y otras personalidades.
Las saludaron, las felicitaron, el general Lázaro Cárdenas, después de su recorrido, porque había venido a constatar, que clase de reparaciones necesitaba la escuela, porque se había enviado un oficio para pedir ayuda, para su mantenimiento y rehabilitación; comento serio, que si desde su inauguración de la escuela, hubieran guardado, un centavo diario, en ese tiempo, tendrían mas que suficiente, para hacer las mejoras, que se estaban necesitando.
Sabio consejo, pero difícil de seguir; una escuela, siempre tiene muchos gastos, y pocas entradas.( continuará la narración de esta semblanza)

martes, 20 de octubre de 2009

Profesora Rosa Eva Velázquez de la Garza



PROFESORA ROSA EVA VELAZQUEZ DE LA GARZA

Nació en Tampico, el 2 de diciembre de 1933.
Sus padres fueron, el señor Jesús Velázquez Castillo, y la señora, Francisca De la Garza.
La mamá de la maestra Rosa Eva, también ejerció el magisterio, dando clases en Jaumave, y en Güemez, municipios de Tamaulipas.
La maestra Rosa Eva, realizo sus estudios, en la Normal Alfredo E. Uruchurtu, localizada en Tampico.
Al término de sus estudios, y pocos meses antes de cumplir los 19 años, empieza a desempeñar el magisterio, en la escuela primaria, “Expropiación Petrolera”, de Pueblo Viejo, hoy ciudad Cuauhtemoc.
Corría el año de 1952, y la escuela primaria del pueblo, era considerada como escuela piloto, es decir, con la capacidad de dar clases a grupos de 1 ero. a 6 to. Grado; las escuelas de los alrededores, solo daban 1 ero, 2 do. y 3 er. Grado.
Por eso, al inicio de su profesión, la maestra, en sus grupos, contaba con alumnos, con edad un poco mayor a la de ella.
Su plaza de maestra, estaba incluida en la categoría de semi-rural, es decir, no estaba estipulada como plaza urbana.
La escuela contaba, con terrenos, cerca de la zona militar, donde se sembraban maíz, calabaza, fríjol, tomate.
Existían “tablas” con rabanitos y cilantro. Es decir, largas porciones, tiras de tierra, dedicadas, a esa siembra.
Los alumnos de la primaria, sobre todo los mayorcitos, acudían los lunes, miércoles y viernes, a los sembradíos; los productos de esas parcelas, eran utilizados para la escuela, el excedente se vendía, para utilidad de la misma escuela.
A mi abuelita Luz, siempre le tocaba un poco de lo recolectado.
Los jovencitos solo iban 3 días a la semana, para prácticas de agricultura, porque en esas parcelas, un señor del pueblo, estaba encargado, de su cuidado diario...


( esta semblanza continuará )

viernes, 16 de octubre de 2009

Adolfo Payés

Este premio lo recibí con mucho gusto de Adolfo Payés,
quien es un artista en todo el sentido de la palabra.
En sus blogs encuentran pinturas,poesías, escultura.


http://apayess.blogspot.com/

sábado, 10 de octubre de 2009

Familia Pérez Orozco


Semblanza narrada por Clotilde Pérez Orozco, que en las fotos se ve con anteojos,está en 2 do.lugar de izq. a der.,y la 3 era.´persona,es Indalecia,su cuñada y descendiente también de los Saint André Cobos.
Fotos del Club de la Tercera Edad de Pueblo Viejo,Veracruz.






FAMILIA PEREZ OROZCO

El padre, don Pedro Pérez Sóstenes, nació el 29 de junio, de 1905, era originario de Tantoco, Veracruz.
Murió en 1972.
La madre, doña Lucia Orozco Ramos, nació el 10 de noviembre de 1912, era originaria del Ojital.
Hace 40 años, después de ir al cine del pueblo, al salir, se había venido un fuerte norte, y como esa tarde, habían asistido a la película, varios pueblovejences, y el local, estaba resguardado por sus paredes del frío; fue un cambio muy repentino, de temperatura, y doña Lucia, murió de pulmonía fulminante.

El señor Pedro Pérez, y su hermano Atanasio Pérez, tenían un taller de hojalatería y pintura de carros, por la calle Abasolo # 40

La familia Pérez Orozco, estaba formada por sus padres, que ya nombre, y sus hijos:

Fabián, trabajaba como chofer de una empresa refrésquera.
Murió de 48 años de edad, hace 10 años, y fue sepultado en el panteón Jardines del Rosario.

Elvira, ama de casa, tenia 66 años de edad al morir, hace 3 años.
Su sepultura, esta en este pueblo.

Juana, vive en Tampico, y tiene 57 años de edad.

Pedro, hojalatero, jubilado de una agencia automotriz, y vive en Tampico.

Clotilde, Cota de cariño, cumplió 62 años de edad, este 2 de junio del 2007.Su esposo, se llama Leobardo Castillo, su hijo Leobardo Castillo Pérez (+), y su hija, Felipa Lucia Castillo Pérez se recibió en el Tecnológico de ciudad Madero, con altas calificaciones, y es ingeniera química.

Nicolás, Nico, es jubilado de un Banco.

Alberto, Beto, mecánico jubilado de una empresa cervecera.

Tomasa, Tomy, era 3 er. Maestre de Naval, trabajaba como oficinista.
Murió a los 39 años de edad, hace 17 años.
Está en este cementerio sepultada, cerca del descanso.

Los hijos de don Pedro Pérez, le ayudaban en el taller, pero al paso de los años, consiguieron trabajo, en otros lugares, y el taller, que continua en funcionamiento, ahora es atendido solamente, por sus sobrinos, hijos de su hermano Atanasio.
Ellos son: Tomas, Inés y Julián.
Y sus hijos, han creado otros talleres, ¡en hora buena! Pueblo Viejo, vive y vivirá, mientras sus pobladores, sigan amando estas tierras, que han sido regadas, con el sudor de nuestros antepasados.
( Fotografías para esta semblanza, cortesía del Profr. Martín Pérez San Martín, sobrino de Clotilde Pérez Orozco y cronista de Pueblo Viejo,Veracruz).

martes, 6 de octubre de 2009

Familia Anaya Maldonado ( 7 y final de la semblanza )



Contó doña Chica ,a doña Conchita que cuando era pequeña , jugando con amiguitas en el patio de esa propiedad, a la roña y a las escondidas, se les hizo de noche, y se metió para esconderse de sus amiguitas, en un como callejoncito angosto, que existía entre los cuartos del servicio sanitario y la pared de la barda.
Delante de ella, iba una pequeña, a la cual empujaba, presurosa, le instaba y le decía de modo apremiante… ¡hazte para adelante!... ¡apúrate!
Sentía en sus manos, su cuerpecito de la compañerita de juegos, escuchaba su respiración agitada, y al llegar al fondo de aquel corredor, la niña desapareció, y solo topó con la pared.
No había modo de que esa niña hubiera salido por otro lado, solo existía la salida, por donde doña Chica, estaba.

También relató doña Chica a la Administradora, que cuando ella tendría unos 5 años de edad, en esa construcción, se velaron 5 cadáveres.
Que ella recordaba la fuerte impresión que le produjo ver esos 5 ataúdes, alineados uno junto al otro.
Y que se comentaba que eran los cuerpos de 5 primos, que habían vivido, en lo que después fueron las Oficinas de Correos.
¿Por qué murieron 5 primos el mismo dia?
Vivian con su abuelo, varios nietos, pero había cuatro varones que importunaban continuamente al abuelo preguntándole, a quien le dejaría herencia, a cual de ellos, le tocaría qué, cuánto y cómo, y tal vez, por quitárselos de encima, se le hizo fácil a ese abuelito, decirles, a cada uno, tu serás el favorecido.
Un dia, que estaban todos reunidos, empezaron las recriminaciones, los celos, de ahí a las palabras, a la pelea abierta, y al ultimo los balazos.
Una prima de ellos, hizo cuanto estuvo de su parte, por detener aquella pelea, pero solo consiguió perder también la vida.
Tal vez por esa causa,en ese lugar espantaban.

Doña Conchita Rodríguez Anaya, estuvo cerca de tres años como Administradora de Correos en Pueblo Viejo, y después de tratar por un tiempo al joven Gaspar Rodríguez Chapa, a quien había conocido en Tampico, contrajo nupcias, en la capillita del pueblo, que en ese tiempo, era de madera y se ubicaba en donde ahora es el mercado del pueblo.
Su vestido de novia, fue elaborado por su mamá, doña Maria de la Luz Anaya Maldonado.
Renunció a su cargo como Administradora de Correos, y se dedicó a su hogar, que fue bendecido con el nacimiento de tres hijos, dos mujeres y un varón. Ellos realizaron estudios profesionales, una hija es Doctora, con Maestria y Doctorado en su especialidad, todos ya se casaron, y ahora, doña Conchita Rodríguez Anaya, convertida en feliz esposa, madre y abuelita, de una numerosa familia, vive en ciudad Madero, desde hace 53 años, pero continua en contacto con todos sus familiares, amistades y conocidos que tiene en el pueblo, que puede decirse, con justa razón, que doña Conchita, siente amor por Pueblo Viejo.
( la foto es de la Laguna de Pueblo Viejo,Veracruz, y es cortesía del profr. y cronista Martín Perez San Martín).


Mi esposo y yo le agradecemos a doña Conchita,sus finas atenciones al narrar esta semblanza.

jueves, 1 de octubre de 2009

Familia Anaya Maldonado ( 6 )



Es así, como doña Conchita Rodriguez Anaya ( a la der. en la foto) y su familia, decidieron cambiar su sitio de residencia, y para evitar que las Oficinas de Correos, en horas que no fueran de trabajo, estuvieran solas, se prestó un cuarto a unos vecinos.
Era la familia Cruz, que tenia como jefe de familia a don Hilarión.
Entonces a Socorrito, la esposa de don Hilarión, que la empiezan a espantar, pero como ya estaba avisada de que en ese lugar eran frecuentes los sucesos inexplicables, no le cayó de sorpresa, y a puras maldiciones, y exclamaciones airadas de ajos y cebollas, los mantenía a raya.

En una noche de festejos en el pueblo, andando doña Conchita con sus amigas, Lucila Delgado y la Chata Pérez en un baile, se les hizo fácil, ir al servicio sanitario de Correos, y al atravesar el patio, vieron en el brocal de piedra del pozo, sentada a una muchacha de pelo largo, güero.
La Administradora de Correos, creyó que era Lola, la hija de Socorro, la que estaba exponiendo así su vida.
Le habló a Socorro, y le dijo, dile a Lola, que no haga eso.
Fue entonces, que Socorro, contesto…si Lola, esta adentro bien dormida.
Y fue cuando, todas vieron como aquella aparición, se dejó caer al interior del pozo.
Corrieron a observar el interior del pozo, y la luz de la luna, les permitió percibir, como las aguas del pozo, se movían, como cuando un gran peso ha caído.

El dueño de una carnicería, que se encontraba cerca de correos, don Pedro Maya, estando una tarde destazando una res, vieron los empleados del servicio postal, que un poco de ayuda, no le caería nada mal.
Emilio Coronado, se ofreció a ir a ayudarle a hacer los cortes, y la Administradora de Correos, antes de que el cartero se fuera, se encamino a recordarle algunos pendientes, para que al volver, no quedaran sin hacerse.
Era tiempo de frío, y doña Conchita, vestía pantalón.
Se escuchó como si un puño de monedas, hubieran rodado por el piso, y el encargado de vender los timbres, don Celerino, bromeando, exclamó ¡águila o sol!
Pero no se habían caído monedas al piso, doña Conchita, vació a la vista de los compañeros empleados las bolsas de su pantalón, donde solo traía unos billetes, y cero monedas, y este suceso fue uno de los ya tan mencionados casos extraños de esa construcción.

Se aclararon un poco estos sucesos, o tal vez, se encontró un poco de base, al relatar doña Chica, a la Administradora de Correos lo siguiente:

domingo, 27 de septiembre de 2009

Familia Anaya Maldonado ( 5 )



En ese tiempo, el consumo de agua para tomar, era del pozo, y para mayor higiene, en el cuarto de archivo ocupaban un filtro, colocado este en un pedestal.
Un dia, el cartero, don Emilio Coronado, al ir a tomar agua, vio una replica de 'el, que estaba cerca de ese filtro, don Emilio agarró un vaso, y de reojo, observó como aquella aparición lo imitaba.
Se sirvió agua del filtro, y la aparición también hizo esa acción.
Por ultimo, don Emilio, tomó agua de su vaso, y esa replica de él, también tomaba agua.
Está de mas decir, que salió el cartero, pálido del susto, diciéndole a doña Conchita…ni entre ahorita ahí, porque me acaba de pasar esto.

El piso de Correos, era de madera, y el escritorio, francamente se utilizaba sólo porque no había otro, así de apolillado se hallaba.
En una ocasión, doña Conchita, se encontraba haciendo anotaciones y reportes, las oficinas de Correos lucían vacías, porque un muchacho meritorio, de nombre Seferino Pulido, y que ahora es medico en México, había salido a unas diligencias.
Fue cuando doña Conchita empezó a escuchar, un ruidito de monedas que caían, una después de otra, y ese ruido provenía del piso, que se ubicaba exactamente, debajo del escritorio, donde ella se encontraba laborando.
Al mismo tiempo, que se escuchaba la voz de un hombre, en tono muy bajito, tan bajito, como si hablara en secreto, y no se dilucidaba a ciencia cierta que decía, pero parecía que contara las monedas.

En varias ocasiones, la pared que quedaba junto a la cama, se prendía con grandes llamaradas, que empezaban a deslumbrar a doña Conchita, y que estas llamas, empezaban de más arriba de la parte media de la pared, y llegaban a medio metro del techo.
Esas llamas, apuntaban hacia el techo de Correos.
Y así como se aparecían, así de improviso desaparecían, sin que dejaran huella de su combustión.
..

sábado, 26 de septiembre de 2009

Familia Anaya Maldonado ( 4 )



Al quedar una vacante en Pueblo Viejo,Veracruz, doña Conchita Rodríguez Anaya ( en la foto,está en el centro ) presenta ante representantes de correos, venidos de la capital, un examen de competencia, con dos compañeros mas como aspirantes al cargo; y gana el puesto de Administradora de Correos de Pueblo Viejo, al lograr las máximas calificaciones; y es que ella, conocía todos los Departamentos de Correos.

Llega al pueblo, a ocupar su cargo, un 12 de septiembre.
Eran cuatro cuartos grandes, comunicados entre si, por grandes puertas de madera doble, con lamina gruesa en medio, y cuatro aldabones cada puerta.
Adicionalmente, las puertas, se atrancaban con una barra atravesada.
Estaban así de reforzados los cuartos de esas oficinas de correos, porque fueron construidos en tiempos revolucionarios.
Existían dos corredores, con muros gruesos.
Un patio amplio, con un pozo, y al fondo del solar, dos cuartos pequeños, uno para bañarse, y el otro, para el servicio sanitario.

Doña Conchita Rodríguez Anaya, tomo posesión del cargo, y se trasladó con su señora madre y una sobrina, a ese inmueble.
Inmediatamente, al saberlo, el dueño de una fabrica de cuadernos, le solicito a la nueva administradora, permiso, para por un tiempo breve, almacenar un material que estaba por llegarle.
Y es que el había rentado unos cuartos en el pueblo, sin antes haber verificado el estado de los mismos, y cuando los fue a revisar, se llevo la desagradable sorpresa, de que no tenían techo.
Doña Conchita aceptó, y el contenido de papelería de todo un trailer, fue vaciado en unos de los cuartos de correos.
Afortunadamente, los techos de ese inmueble, estaban muy altos, ya que hasta casi el límite, llegaron esos paquetes.
Así que, en la esquina, estaban propiamente dichas las oficinas de correos, franqueadas por un lado, por la cocina, y por el otro, por dos cuartos, utilizados uno como recamara, y el otro, como bodega provisional de papelería.
Y como mayor seguridad, por dentro de la recamara, se coloco una cama enorme, recargada, sobre una de las puertas dobles de madera, la que daba al cuarto habilitado como bodega.

Y ese 15 de septiembre, doña Conchita Rodríguez Anaya, como administradora de correos, había sido invitada para estar en el estrado, donde las personalidades del ayuntamiento, conmemorarían esa fecha cívica.
Pasaron por ella, sus amigas ,una de ellas, era la Chata Pérez, después de la ceremonia del “grito”, pasearon un rato por la plaza, disfrutaron del baile y empezó doña Conchita, a sentirse con cierta inquietud, como temiendo “algo”; a pesar de su extrema juventud, siendo que muy apenas contaría con 18 años, decidió abandonar los festejos de independencia, que estaban muy animados y retornar a su hogar, a hacerle compañía a su señora madre y su sobrina.
Sus amigas la acompañaron en ese camino de regreso a su casa, quedando de verse en los siguientes días.
Como aun no tenían sueño, cómodamente recostadas madre e hija en su cama, leían revistas, como las de “Pepino”, la del “Chamaco”, “La Familia”, cuando en punto de las doce de la noche, sintieron como si alguien empujara la enorme puerta doble de madera, y de ese modo, también movían la cama, donde madre e hija, eran testigas de aquel fenómeno.
En el silencio de la noche, solo se escuchaba…taz, taz, taz, taz.
Doña Conchita, abandono rápidamente la recamara, atravesó la oficina de correos, y salio a la calle, solo con bata de dormir, pero arropada con bastante coraje, por lo que creía una broma de muy mal gusto.
Creyó que el culpable de lo acontecido, se encontraría en el cuarto, que estaba habilitado temporalmente como bodega.
Por esa calle, que se encontraba al exterior de correos, encontró que venia don Domingo Rivera, con un ayudante, y portaba sus redes de pesca, así como una lámpara.
Al saber el motivo de la presencia de doña Conchita, a esas horas de la noche, en el exterior de correos, tomaron la decisión de ayudarla a atrapar al intruso.
Entraron a ese cuarto, recorrieron los pasillos angostos, que se habían formado entre tanta papelería, y no encontraron a nadie.
Y volvieron a cerrarlo, con los cuatro pasadores.

Continuaron las extrañas manifestaciones, y cada que daban las 12 del dia, y las 12 de la noche, todas las puertas, y subraya doña Conchita, eran todas las puertas las que vibraban, no solo la de la recamara; y también la cama de fierro era movida violentamente; entonces tomo la decisión doña Chica, que era la esposa de don Domingo Rivera, de mandar a su hijo Domingo Rivera, a dormir en esa casa, para tranquilidad de la administradora de correos, y su familia...

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Familia Anaya Maldonado ( 3 )


Siendo una jovencita, doña Conchita trabajo en la Refaccionaría “Laredo”, que se ubicaba en Tampico, por la calle Isauro Alfaro, con sus tíos, don Francisco Tamayo y doña Engracia Anaya.

Realizó estudios en la Academia de la profesora Fe Deantes, y posteriormente, en Tampico,Tamaulipas, se recibió de contador privado.
Se titulo de maestra de corte industrial
La mamá de doña Conchita, la señora Maria de la Luz Anaya Maldonado, tenía en Pueblo Viejo Veracruz, un taller de costura.

Empezó doña Conchita, a trabajar en correos, a la edad de 16 años, en Tantoyuca, Veracruz.
Para trasladarse a su lugar de trabajo, era necesario que utilizara el tren carguero a Magozal, que demoraba todo un dia en llegar; de ese punto, de Magozal, transbordaba para con un segundo dia de camino, poder llegar a Tantoyuca.
Cuando llovía mucho, Tantoyuca quedaba incomunicada, vía terrestre por 15 o 20 días.
Existía una avioneta, con cupo para solo 5 pasajeros, mas el piloto, que realizaba la ruta de Tampico a Tantoyuca, y viceversa, por esos años; en uno de esos viajes, la avioneta sufrió un accidente, quedando varios de sus pasajeros heridos, y muriendo el piloto.
Durante el año en que doña Conchita, trabajó en Tantoyuca, empezaron a abrir los caminos, para las carreteras.
Después de un tiempo, logra su traslado a la oficina de Correos de Tampico ( fotografía) , cuando era administrador don Miguel Moguel Arjona.

martes, 22 de septiembre de 2009

Familia Anaya Maldonado ( 2 )

Y nunca pudieron regresar por ese dinero.
Llegaron a Tampico, y de ahí, la familia se traslado a Pueblo Viejo, Veracruz, con unos familiares.


Y es así, como el destino, determinó, que doña Conchita Rodríguez Anaya, y sus hermanos, Juan, Rosalva y Leonor, nacieran en un pueblito del norte de Veracruz; si, ya adivinaron, en nuestro Pueblo Viejo.

Cuando doña Conchita, tenía 8 meses de nacida, ella y su familia fueron a vivir a diferentes lugares, y por ultimo a Ciudad Acuña, Coahuila.
Cerca de su domicilio, para ser más exactos, a dos cuadras, estaba el puente del paso, y cuando los hijos de la familia Rodríguez Anaya, estuvieron en edad de estudiar, asistieron a una escuela de monjitas, que se ubicaba en Del Rio, Texas, a solo una cuadra del puente fronterizo.
Su padre, los llevaba y traía, de la escuela.
Cuando doña Conchita, iba a cumplir ocho años de edad, retornó ella y toda su familia a Pueblo Viejo.
Ingresando a la primaria “Leona Vicario”, al tercer grado, como alumna del profesor Manuel.
Solo estuvo en esas instalaciones de madera, por un año.
Del personal, recuerda, que eran maestros: Tita Calleja, Cuco, Ethelvina Mercado Castro, Maria, esta ultima maestra, vivía en esa escuela de madera, en compañía de sus hijos, de los cuales, solo recuerda el nombre de uno de ellos, Héctor.
La directora era la maestra Victoria Herrera de Herrera, que ya en las nuevas instalaciones, fue su profesora de sexto grado.
La maestra Gloria Domínguez, también fungía como maestra de grupo, dándole a doña Conchita, clases de cuarto grado.
La maestra Juana de la Garza Montelongo, trabajo en esos años en la primaria “Expropiación Petrolera”,y posteriormente, se traslado a la escuela de Chijol 17, con el nombramiento de directora de ese plantel educativo.
La maestra Juana de la Garza Montelongo, era tía de la maestra Rosa Eva Velázquez de la Garza.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Familia Anaya Maldonado

FAMILIA ANAYA MALDONADO

Padre: don Sebastián Anaya Agraz.
Madre: doña Petra Maldonado Izeta.

Hijos:
Isabel.
Manuel.
Juventino.
Sebastián.
Maria de la Luz.

Los abuelos paternos de la señora Maria de la Luz Anaya Maldonado, fueron don Manuel Anaya y doña Concepción Agraz, españoles que llegaron a Ocampo.
En ese lugar, compraron grandes extensiones de terreno, ya que habían inmigrado a nuestro país, con un considerable capital económico, en tiempos de guerra en España.
Don Manuel Anaya, era doctor, sus estudios los realizo en su tierra natal y ejercía entre Tula y Ocampo, acompañándolo en el ejercicio de tan noble profesión, su hijo Sebastián Anaya, aprendiendo así, sobre la práctica, todo lo relacionado a la medicina.

Cuando se vino el tiempo revolucionario, ya había muerto don Manuel Anaya, pero por ser de todos conocido, que su hijo, sabia todo lo relacionado con la practica medica, fue raptado por las fuerzas al mando de Francisco Villa, y obligado a acompañarlos, como prisionero, porque les era de mucha utilidad, para atender los casos de enfermedades, partos, y a los innumerables heridos, que estaban entre la tropa villista.

Después de un tiempo, pudo don Sebastián Anaya, huir de sus captores; lográndolo a base de exponer su vida una y otra vez; fue necesario, que atravesara lagunas, sumergido su cuerpo por completo en esas aguas tan frías, logrando respirar por medio de un carrizo, para no ser detectado por los hombres villistas, que no se tentaban el corazón para matar.
Llego a su hogar, completamente empapado, titiritando de frío, y murió pocos días después, victima de la difteria.
Aún no llegaba a los cuarenta años de edad.

Eran constantes las incursiones de los revolucionarios, que se llevaban, al ganado en pie, para irlo consumiendo al paso de los días, y las cosechas, eran arrasadas, y todo lo de valor saqueado.
Las tierras y propiedades de Ocampo fueron quemadas, por los revolucionarios.
Y todos sus habitantes, ricos y pobres, fueron obligados a salir, con sólo lo puesto, y bajo una fuerte lluvia, llegando a ciudad Mante, Tamaulipas; ya de ahí, se dispersaron a distintos lugares del país.
La familia Anaya Maldonado, antes de ser desalojada violentamente, aprovechó un breve momento, para dejar escondidas las monedas antiguas de oro, que vaciaron de unos costales, en un horno de pan, y un pozo de agua...

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Don Concepción Román Romero ( 3 ra, y final )

También se contaba la historia de la Llorona en Pueblo Viejo, Veracruz; cuando él era muy niño; pero una noche, que quisieron espantar a su papá, su padre sacó un cuete (pistola), y el que andaba asustando, disfrazado con mantas blancas, y lanzando tremendos aullidos por las noches, en el pueblo, cuando aún las calles estaban con escasa luz eléctrica; ese individuo, salió de la oscuridad, gritándole y suplicándole al papá de don Chon, que dejara de dispararle, e identificándose como un habitante más del pueblo, alguien de carne y hueso, y que temblaba por el susto, de haber sido baleado.
Y dice don Concepción Román Romero, se acabó ahí la creencia de La Llorona en el pueblo.
Don Chon cuenta, que él no llegó a verlo, pero supo, que a los rateros los fusilaban por el rumbo del cementerio, y es que dicen que mucho antes había muchos bandoleros.

La esposa de don Concepción Román Romero se llama Bertha Ramírez Estrella.

Los hijos del matrimonio Román Ramírez son:
Santana (+)
Orlando
Eduardo
María
Señor Concepción
Leolpoldo
Ausencia
Luis


Nos despedimos de don Chon, ya que él estaba muy ocupado, limpiando, sobre una larga mesa, una pila abundante de pescado, en el patio de su solar.
Le agradecemos mi esposo y yo, su aportación de datos para este libro.

martes, 15 de septiembre de 2009

DON CONCEPCIÓN ROMAN ROMERO ( 2 da. de 3 )


( En la foto vemos a mi esposo, el profesor Roberto Hernández Cervantes obsequiándole a Don Concepción Román Romero el Libro "Pueblo Viejo" , que es donde aparecen varias semblanzas, incluida la que estamos subiendo a la Red y que fué narrada amablemente por Don Chon).
Recuerda que sus vecinos eran don Tacho Delgado, que fue Presidente Municipal de Pueblo Viejo,Veracruz , y también Presidente de la Cooperativa de Pescadores.
Francisco Villanueva, que era comerciante, y tenía un billar, el cual carecía de nombre, porque a algunos negocios no se les ponía nombre.
Doña Antonia Peña, que era costurera, tía de Guille y de Perfecto Flores.
El papá de don Concepción Román Romero, se llamaba Santana Román Molina. Era originario de Tamiahua, se dedicaba a la pesca, y fue socio fundador de la Cooperativa de Pescadores.
La mamá de don Concepción Román Romero, se llamaba Ausencia Romero Cruz, y era originaria de Pueblo Viejo. El vivía antes por el Muro, por donde vivía su tío Felipe, así como su primo Zenón. El terreno donde vive actualmente, era de don Simplicio Ramírez, el suegro de quien narra.
Don Chon está afiliado al Seguro Social, y tiene por costumbre andar descalzo, siempre ha caminado así, con sol, frío, lluvia; él dice que le es más cómodo no usar calzado.
Según nociones que él tiene, existe una piedra, que es conocida como la Cruz de la Piedra. Según la historia que ha escuchado, que ha habido piratas, y que a ese lugar llegaban los piratas.
El nunca ha visto éso que llaman las bolas de lumbre, que se aparecen por las noches, y que escuchaba en pláticas decir a sus antepasados.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Señor Concepción Román Romero ( Don Chon )



SEÑOR CONCEPCION ROMAN ROMERO
Nos narra lo siguiente:
Nació el 8 de diciembre de 1925. Es conocido en Pueblo Viejo, cariñosamente, como don Chon. Comenta que La Cooperativa de Pescadores, antes de existir como tal, era Unión de Pescadores Lázaro Cárdenas, en el 33.
Como en el año 1941, se fundo la Cooperativa, La Regional, siendo el señor Concepción Román Romero, uno de los fundadores. En la Cooperativa Regional de Pescadores, cuando empezó, eran como ciento y pico de pescadores, eran como unos 110 pescadores en total.
Tenia 8 años cuando el ciclón del 33, y el agua no subió mucho; cuando el ciclón del 55, se llevó muchas casas de las orillas de la Laguna de Pueblo Viejo.Recuerda que sus vecinos eran ...

sábado, 12 de septiembre de 2009

Familia Wong Sánchez ( 4 y final )

Tuvimos muchos empleados: Amado, Esthela, Norma, Silvia, Lupita, Benito Casanova, Pepe Hernández (hijo de don Panchito, el de Sanidad) hoy nuestro compadre.
La casa era de Teja, mi papá levantó las paredes, yo eché los pisos.
Narra la esposa de don Luis Wong: el Grupo Macondo continúa, cuando empezó el grupo iban matrimonios, ahora somos puras mujeres.
Integrantes del “Grupo Macondo” de ayer y hoy: Zoila Cervantes, Elda Ruth García y su cuñada Gloria, Sebastian Anaya, Zenón Román, Mario Lacorte, Guadalupe Benítez, Laura Navarro, Eloina Hernández, Ángel Juan, Rene Pulido, maestra Lilia Del Ángel, Nora Hilda Ruiz, Rosa Careta, Silvia Guzmán.
Se hacen loterías de cartón, y merienda, luego una rifa de algún objeto entre nosotras mismas, para conseguir fondos para los festejos del día de la madre, para fechas especiales, cumpleaños, y nos vamos a algún restaurante.
Nos despedimos mi esposo y yo de la familia Wong Sánchez, agradeciendo sus atenciones.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Familia Wong Sánchez ( 3 )

Amigo y vecino: Carlos Castañeda (+).
Comadre Flora, Sr. Rosendo Martínez que era panadero, hacia pan en “batidas”, que era en latitas de sardina. Tenia los siguientes hijos: Félix, Luis, Lola (su hijo Salvador es nuestro ahijado), Guillermo, Octavio, Gil y Juan. Cuando llegaban a su casa todos estos jóvenes, su mamá les tenía lista una cazuela con arroz, un jarro con frijoles, a un lado carne asada, huevos, chorizo, y el que iba llegando, se hacia lo que quería. Su mamá, estaba lave y lave todo el día, y haciendo todo su quehacer hogareño.
El que vendía el periódico por fuera de nuestra tienda, era don José Ochoa, mi padrastro.

Vecinos: Manuel Li Sandoval, vive ahora en México. Francisco Eng Pérez (+ ) Al lado de Telégrafos, vivía Gloria García, esposa de Yeyo. Al lado de Telégrafos estaba el Café del señor Onésimo Orta, y su mujer era doña Toña; padres de Florinda, y las Cuatas. El dueño del “Café El Gallito” era el Sr. Juan León.
Había una poza en la Fuente, donde nos íbamos los niños a bañar. Salía el agua del manantial. Íbamos muchos a jugar ahí, en una ocasión, vimos como una víbora se sacaba el costalito del veneno, y lo depositaba en una piedra (para poder tomar agua), y nosotros, con una resortera, le rompimos el costalito del veneno, y la víbora se mato a costalazos, se dio de cabezazos en una piedra, y todos lo vimos. El agua de la poza, nos daba a la altura del pecho.

martes, 8 de septiembre de 2009

Familia Wong Sánchez ( 2 )

Para ir a Tampico, pasaban los carros en el chalán, tardaban hasta un día para pasar, la cola venia a dar hasta aquí, enfrente de nuestra tienda. Son tres kilómetros de distancia.
Hermanos:
Rosa María Wong, Luis Antonio Wong, Minerva Wong, Ruth Mimí Wong, y Bella Hurí Wong .
Mi tío Enrique Ursulo Fernández trajo la luz eléctrica al pueblo. Contribuyó para que se hiciera la carretera de aquí al Humo, en tiempos de López Mateos.
En aquel entonces, los primeros electricistas, fueron: Juan Gallardo (+) Erasmo Pérez (+) y Ernesto, que aún vive, pero en Pánuco.
Don Elías Navarro, anduvo promoviendo la Secundaria, y es que la querían llevar para Mata Redonda.

Mi tío Enrique U. Fernández, compró un terreno (El Retiro de Lourdes), estaba desnivelado, empezó a rellenarlo, y a construir las capillitas, y salio una roca de cristal; las personas le regalaban a mi tío pedazos de aretes de oro y plata, y monolitos que había en Tampico Alto, y todo eso se lo ponía a las capillitas, a la Virgen.
Mi tío Enrique Ursulo Fernández donó el solar para el cementerio.

Mi esposa se llama Carmen Vázquez Hernández, es originaria de Tuxpan.
Mis hijos son José Luis Wong, Yolanda del Carmen Wong y Martha Leticia Wong.
Porque no reviven el viaje en lanchitas, del muelle fiscal, a los merenderos de aquí de Pueblo Viejo.
En mi niñez, se jugaba al Burro francés, al Tiki/bein, se correteaban unos a otros, con una pelota. Al bote escondido, uno lo escondía, y cuando se encontraba, se decía, 1.2 y 3, ya lo encontré. O al cinturón escondido.

Amigo y vecino: Carlos Castañeda (+).

domingo, 6 de septiembre de 2009

Familia Wong Sánchez ( 1 )

FAMILIA WONG SANCHEZ

Esta semblanza, es narrada amablemente por don Luis Wong Sánchez.
Mi papá don Luis Wong Chong, y su sobrino Celso Wong Chansi, hijo de su hermano Celso Wong Chong, que tambien vino al pueblo, eran originarios de Cantón, China. Llegaron a Pueblo Viejo, en el año de 1912.
Mi primo Celso Wong Chansi, era sastre. Le decíamos tío.

Desde esa fecha, empiezan su desempeño como comerciantes en Pueblo Viejo.
Sus inicios, fue un local chiquito, con rejas de tomate, cebolla, etc. en aquel entonces.
Estaba ubicado enfrente del solar de don Teodoro Cantu.
Mi mamá doña Yolanda Sánchez Fernández, era originaria de Pueblo Viejo.
De ahí, nos cambiamos a este terreno. Se empezó a formar el negocio. Después, ya tenía de todo. Calzado, hilos, telas, ropa, loza, cubetas. Aquí venían a buscar lo que necesitaban, hasta de los ejidos.
También contaba con un Molino de Café, llamado “Café Cuauhtémoc”, y surtíamos de aquí, hasta toda “La Brecha”, que hoy es la Carretera Nacional. Bueno, surtíamos hasta Tierra Blanca. Y de allá para acá, se traía de todo lo que había, como maíz, o piloncillo. En ese tiempo, solo estaba el molino de nixtamal, en aquel entonces no había tortillerías. Hasta el año de 1962 que surgió la primera tortillería en el pueblo que fue la de nosotros.

Mi madre, la masa la molía, hacia como un bocolito, que era llamado el Testal, lo cocía, y lo volvía a moler con toda la masa, decía que era para darle hilo a la masa, y se molía de nuevo con toda la masa, y ya entonces, empezaba a tortear con esa masa, y así comíamos en nuestra casa, en tortillas hechas en comal. Eso era cuando todavía no teníamos la tortillería.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Señor Javier Cárdenas Rodríguez (Jawuer) ( 3 y final )

En la calle Abasolo viven Josefina Miriam y su hermana Chabela, conocidas como “Las Millones”.
Continua narrando el señor Javier Cárdenas Rodríguez ( Javer), que el escuchó narrar que don Cosme Cobos, peleó en la revolución, y que salía a las calles de Pueblo Viejo, con su uniforme de revolucionario, orgulloso de quien era. Su descendencia fue como de 20 hijos.
Don Cosme Cobos, era dueño del centro nocturno “Los Mangos”, y ese local era muy concurrido por petroleros de Mata Redonda
El hermano del señor Pablo Ferro, era don Celestino Ferro, de ascendencia italiana, fue presidente municipal del pueblo, por los años 49 o 50; gerente de la Cooperativa de Pescadores, cuando la guerra, en los años 40 o 42.
El señor Javier Cárdenas Rodríguez (Javer), comenta que cuando jovencito, una noche que venia del Paso del Humo, por la calle del antiguo camino a ese paso, por el camino de las Macetas; tenia altos matorrales ese camino, y lo asustaron. Se le apareció un hombre sumamente alto, altote; que tenía ojos rojos, y fumaba un largo cigarro.
Continuamos con las remembranzas del señor Javier Cárdenas Rodríguez, el cual narra que los que trabajaban en el café “El Gallito”, los chinitos, de la noche, para amanecer una mañana, desaparecieron. Que fueron las autoridades para levantar acta de los sucesos, y al indagar en unos botes, donde se suponía que había harina o azúcar, encontraron que estaban llenos de monedas de plata, y de centavitos de plata. Se hizo la leyenda, de que los chinitos encontraron un tesoro de monedas de oro al fondo del solar de ese negocio, por eso no les interesó llevarse las monedas de plata que tenían escondidas en grandes recipientes.
¿Que pasó en realidad? Si alguien lo sabe, que nos lo diga, para luego añadirlo a este libro.
Otra leyenda, es el de una familia, que llegó de fuera, se metió a vivir al viejo cuartel, como de prestado, un por mientras; y se encontraron unas petacas llenas de monedas de oro, y entonces compraron grandes extensiones de terrenos.
También se cuenta, que en una casa del pueblo, de Pueblo Viejo Veracruz, más específicamente en su pozo que está en el patio, se oye cuando se acercan al brocal del pozo, como que rezan.
En una ocasión, vieron lumbre que salía de ese pozo.
Que un día, se metieron a limpiarlo, y se encontraron una moneda de oro, para mayor exactitud, un centenario. Uno de los primeros dueños de esa propiedad, se metía a limpiar ese pozo, y creen que ahí escondió mucho dinero.
Le agradecemos mi esposo y yo, al señor Javier Cárdenas Rodríguez su amable narración, y comprobamos una vez más, que Pueblo Viejo, tiene muchas vivencias, remembranzas, historias, leyendas, anécdotas.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Señor Javier Cardenas Rodríguez ( Jawuer ) ( 2 )

Nos dice el nombre de pobladores de Pueblo Viejo que vivían o viven en la calle de las Macetas: Herlinda, Margarita (calle de la Pasadita), Chino Abad, Simplicio Ramírez, Doña Paula Ponce, la familia de don Pablo Ferro, don Enrique Artolozaga, don Pedro Pulido, Simo V. Rodríguez, Hermelinda Arteaga ( tenia un palenque de gallos ), Santiago García Maya, (tenia vacas en su predio) ,Carolina Artolozaga (vivía por el “Ven Acá”, de frente de donde hoy hay un lavadero de autos), Julián González( tenia un potrero, con vacas) y era padrino de bautizo de Clotilde Pérez Orozco ( Cota), José Ramírez ( El Pajarito), vendió solares donde esta la calle Carranza y entre Magnolia, vendió hasta la punta, por donde vive Felicitas, y don Pablo Ponce; Santiago García ( papá de las García Maya), Pedro Pulido, Aurora Ortega de Bayly (mamá del maestro Danilo Bayly Ortega).
Simón Delgado, vivía frente al monumento, donde hoy es farmacia; David Vizuet, dueño del terreno que esta al lado de la farmacia de Simón Delgado. Arturo Cobos y Justina Guerrero, vivían a la entrada del pueblo.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Señor Javier Cardenas Rodriguez ( Jawuer ) ( 1 )

SEÑOR JAVIER CARDENAS RODRIGUEZ ( JAWUER)
Vive actualmente en Tamazunchale, y narra para este libro lo siguiente:
De primero, existían escasas lanchas con motor para realizar las actividades de pesca en la laguna; a una lancha de motor, se le amarraban varias lanchas de las de remos, una tras otra, como en hilera, y así de ese modo, eran remolcadas por la laguna, donde se dejaban diseminadas aquí y allá, por un espacio de tiempo, mientras sus tripulantes pescaban y luego, pasaba la lancha de motor, donde de nuevo, se amarraban una lancha tras otra, y ahora eran remolcadas, rumbo a la orilla de la laguna.

Que cuando el era un niño, en compañía de su hermanita, vendía lonches en los merenderos de mariscos de Pueblo Viejo. Un asistente de Cuauhtemoc Cárdenas, se llamaba Meneos y era originario de Pueblo Viejo. Recuerda de la primaria, a los maestros Flor, Rosa Eva, Froylan, Aparicio. De mi tío Ángel, comenta que le gustaba ir a la laguna a pescar jaibas, hasta que una le prendió con sus tenazas un dedo de una mano, y ya a mi tío Ángel, se le quito el gusto de pescar jaibas en la laguna de Pueblo Viejo. También recuerda que el director de la primaria, los castigaba a los alumnos, encerrándolos con llave en los salones, y también ordenaba que a los zaguanes, se les pusieran cadenas y candados, y los chiquillos, se daban sus habilidades, y se escapaban de los salones, saltando por los ventanales, y se distraían haciéndole preguntas a mi tío Ángel, le preguntaban como se decían algunas palabras en ingles, y vacilaban preguntándole como se decían ciertas groserías en aquel idioma, y cuando ya fastidiaban a m i tío Ángel, empezaba mi tío con sus historias de marcianos, platillos voladores, y así sabían los muchachos que mi tío ya no quería platicar. Si lo enfadaban, empezaba a darles de cocotes, y entonces ellos lo molestaban más, para que los correteara. Cuando ya lo veían muy enojado, se asustaban, y recordaban que estaban encerrados en la enorme escuela, y que no podrían salir. Entonces empezaban a buscar a mi abuelita Luz, para que les abriera el zaguán.

martes, 1 de septiembre de 2009

Familia García Navarro ( 2 y final )











También el señor Jorge Luis García Navarro, nos proporciona datos del general Ángel Rodríguez García, (quien tenia relación de parentesco con la familia de quien nos informa los testimonios), del cual nos refiere que era originario de Pueblo Viejo, que estudio en la primaria “Ignacio Zaragoza”, que estaba en terrenos de lo que hoy es la presidencia municipal y las maestras eran Mariquita Castro, y la profesora Victoria Herrera Vda. De Herrera. El general Ángel Rodríguez García, estuvo en varias embajadas, estuvo en el Agregado Militar en Italia, Checoslovaquia, Washington, y su ultima misión fue en San Salvador. A él, aquí casi todo el mundo lo conocía como la “Gachupa”.
La familia García Navarro, ha tenido una destacada participación deportiva, y el señor Jorge Luis García Navarro, nos proporciona datos, que unidos a otros datos seleccionados, así como fotos, nos permiten dar una breve reseña del aspecto deportivo de Pueblo Viejo. Mi esposo y yo agradecemos sus finas atenciones.

lunes, 31 de agosto de 2009

Familia García Navarro ( 1 )

FAMILIA GARCIA NAVARRO

Padre: Don Nicolás García Ramírez, originario de Tamiahua, Veracruz.
Madre: Doña Ursula Navarro Alvarado, a quien sus amistades de modo cariñoso le decían La Chula. Originaria de Pueblo Viejo, Veracruz. Sus padres fueron don Higinio Navarro Ortega, originario de Pueblo Viejo; y doña Juana Alvarado Martínez, originaria de Tampico Alto. Veracruz.
Hijos: Raúl, Nicolás (+), Víctor y Jorge Luis García Navarro.
El señor Jorge Luis García Navarro, quien de manera amable nos proporciona los datos para la presente semblanza, nos narra lo siguiente: formó un hogar con la señorita Elizabeth Hernández Delgado, que es originaria de Pueblo Viejo, cuyos sus padres son don Rafael Hernández Cruz, originario de Pueblo Viejo; y doña Lucia Delgado Ramírez, originaria de la Retama, municipio de Tampico Alto, Veracruz. Los descendientes del matrimonio García Hernández son sus hijos Juan Ricardo, Amparo Rosalía y María de Jesús García Hernández. Sus nietos son: Juan Ricardo y Karen García Mercado; Miguel de Jesús y Karely Yedanni Domínguez García.
Cuenta el señor Jorge Luis García Navarro, una anécdota de cuando su mamá, era una jovencita , y empezaba un noviazgo con un teniente, y sus padres de ella, no veían con buenos ojos esa relación; y como los papás de ella, tenían amistad con el general Lázaro Cárdenas del Río; en una fiesta, el general saco a bailar a la señorita Ursula Navarro Alvarado, dio unos giros de baile por el salón principal, la llevo danzando al salón de baile contiguo, y así, de manera gentil, la entrego como acompañante de aquella pieza musical, al teniente que pretendía a la señorita Ursula Navarro Alvarado.

viernes, 28 de agosto de 2009

Familia Molar Lorenzo ( 2 y final )



Nos comenta que en Pueblo Viejo se formo la Acción Católica, a iniciativa de la maestra Julia Inés González Borrego. La maestra Alma Acevedo, fue nombrada presidenta de la Acción Católica, la maestra Ester Díaz, como Secretaria, que actualmente vive en Poza Rica; y Berta Molar Lorenzo, como Tesorera. Otras integrantes de la Acción Católica en sus inicios en Pueblo Viejo, fueron Raquel Ramos, que es originaria del pueblo, pero actualmente vive en Tampico; Amalia Pizaña, Maurilia Maya, y otras miembros de la Acción Católica, que eran amigas de las maestras, y con residencia en Tampico. Nos proporciona una foto, (del año 1960) donde consta cuando las tésaron (cuando imponen la tésera), y la Acción Católica, también daban clases de doctrina, en la iglesia del pueblo.
Del mismo modo nos proporciona una foto deportiva, que se tomó en el Estadio Tamaulipas, donde ella fue madrina del equipo, y están varios deportistas del pueblo, así como su hermano Enrique Molar Lorenzo (+), un gran deportista, conocido como el “Viro”, por su afición al pan francés, o sea al virote.
El destaco en el deporte, en las disciplinas del basketbol, béisbol, futbol y atletismo.
De manera textual transcribimos de la señora Berta Molar Lorenzo lo siguiente:
“Mi hermano Jesús Molar Lorenzo, nació el 28 de julio de 1934, y este sábado, próximo pasado, el 2 de febrero del año 2008, falleció a las 4:45 horas; fue precisamente el día de la Candelaria. El tenía la edad de 73 años.
Y bueno, para nosotros, fue una persona muy especial, porque el tenia un carácter muy alegre; fíjese que era ya de nacimiento minusválido, pienso yo, que dentro de su condición, el estuvo feliz, mientras estuvo acompañándome.
Mis sobrinos, que vinieron de México, de Reynosa, de la Brecha Huasteca, de Tampico Alto, se quedaron al velorio, y al sepelio; y es que ellos querían mucho a mi hermano Jesús Molar Lorenzo, porque, como quien dice, el era un fuera de serie, porque ha pesar de estar así, minusválido, el nunca estaba deprimido, triste, o amargado.
El no podía caminar, pero aun así, agarraba la escoba y quería barrer todo el patio, que claro, yo no lo permitía.
En su infancia, el participo en piñatas; y le hacíamos piñatas en sus cumpleaños, cada año se continuo haciéndole fiesta y piñata, hasta de dos piñatas, y se invitaba a los vecinos de aquí, todos y cada uno de sus años de vida, todavía ya de adulto, pero este ultimo año que cumplió ya no se le hizo piñata, porque ya no tenia fuerzas.
O sea que el nunca estuvo con un animo apagado por su estado de minusválido, sino que el tenia siempre un espíritu en alto de la vida.
Cuando era un jovencito, a mi mamá, en ocasiones se le escapaba, se le salía de la casa, y se iba al Sitio de Choferes, donde convivía con todos ellos, y le platicaban de todo, y le enseñaban chistes, albures, y regresaba a casa, festejando lo bien que la había pasado con sus amigos los choferes.
A mi hermano Jesús Molar Lorenzo, nosotros como familia siempre le dimos mucho amor, el era una fuente de inspiración para nosotros, nos daba animo.
Yo no tengo nada de que quejarme de mis amistades, al contrario. Se que todas me han estado apoyando, porque me llamaban para preguntarme como había amanecido mi hermano, como se sentía, ahora que el falleció, me acompañaron al velorio, y al sepelio; así como al rezo de los 9 rosarios de la Levantada de la Cruz.
Actualmente mis amistades me visitan, o me llaman, para preguntarme como estoy.
Si yo pusiera aquí, quienes me ayudaron en todo momento y me apoyaron moralmente ahora que mi hermano se agravo, tendría que hacer una lista muy grande, así que mejor deseo dejar asentado que mi familia, y yo, estamos muy agradecidos con todas nuestras amistades, por todo el cariño con que nos han rodeado ahora que mas lo necesitábamos”.
Hasta aquí lo narrado por la señora Berta Molar Lorenzo.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Familia Molar Lorenzo ( 1 )

FAMILIA MOLAR LORENZO

Padre: Prisciliano Molar, originario de Pueblo Viejo.
Madre: Eva Lorenzo Lorenzo, originaria de Tampico Alto, Veracruz.
Hijos: Rodolfo Campoy Lorenzo, Evelia Castañeda Lorenzo (+), Jesús Molar Lorenzo (+), Ernesto Molar Lorenzo (+), Berta Molar Lorenzo, y Enrique Molar Lorenzo (+).
La señora Berta Molar Lorenzo, nos narra de manera amable, lo siguiente: en el kinder le dio clases la profesora Ma. Delia, y la “Negrita Biraghi”.en la primaria, en primer año, la maestra Rosa Eva, también tuvo clases con la maestra Julia Inés González; en 5to. y 6 to. Grado le dio clases el maestro Luciano Bautista Hernández. Egreso Berta Molar Lorenzo de la primaria en el año 53.
En el año 55, cuando la inundación, el agua de la laguna, subió por la calle Primero de Mayo, rodeo por la calle Gutiérrez Zamora, dio vuelta por la calle 1922, entrando a todos los solares, por aquellos lugares donde estuvieran más bajos.
La casa de la familia Molar Lorenzo, se inundo hasta el techo; la familia ya había sido alojada en el hogar de la familia de la maestra Idalia Ibarra; la abuelita de la maestra Idalia, doña Pánfila García Santiago, era muy amiga de doña Eva Lorenzo Lorenzo, mamá de la señora Berta Molar Lorenzo. La comunidad de Pueblo Viejo, sufrió perdidas incalculables.
Al paso del tiempo, ya siendo una jovencita, Berta Molar Lorenzo, se convierte en propietaria de una zapatería, que nombra “Ángeles”, que estaba ubicada frente a la plaza, a un lado del Dr. Santillán.

lunes, 24 de agosto de 2009

Familia Artolozaga Vite

FAMILIA ARTOLOZAGA VITE

Don Agustín Francisco Artolozaga Trascierra, originario de Yucatán, que fue presidente municipal de Pueblo Viejo, contrajo nupcias con doña María Rosalía Domínguez, la cuál era hija del señor Carlos Domínguez, del que se sabe era una de las personas que explotaban la laguna de Pueblo Viejo.
De ese matrimonio nació Enrique Artolozaga Domínguez y Carolina Elvira Artolozaga Domínguez.

Los hermanos de don Agustín Francisco Artolozaga Trascierra fueron:
Antonio Francisco Artolozaga Trascierra.
José María Artolozaga Trascierra.
Manuela Artolozaga Trascierra.

Antonio y José María Artolozaga Trascierra, muy probablemente emigraron a San Luis Potosí.
Enrique Artolozaga Domínguez se casó con Josefina Terán Gonzáles.

Los hermanos de Josefina Terán Gonzáles fueron:
José Damián Gonzáles.
Catalina Terán Gonzáles.
Juana Terán Gonzáles.
Manuel Antonio Terán Gonzáles.
Tomás Florentino Terán Gonzáles.
Rogelio Ordorico Terán Gonzáles.

Del matrimonio del señor Enrique Artolozaga Domínguez y doña Josefina Terán Gonzáles nació Agustín Artolozaga Terán.
Agustín Artolozaga Terán contrae nupcias con Rocío Griselda Vite Gonzáles.
La familia Artolozaga Vite tiene los siguientes hijos:
Golda Indira Artolozaga Vite.
Degna Isis Artolozaga Vite.
Nelson Agustín Artolozaga Vite.
Tía Concepción Domínguez.
Tía Cirila Domínguez, se casó con el señor Julián Gonzáles, que era de origen español, y tuvieron los siguientes hijos:
Antonia Gonzáles Domínguez.
Julián Gonzáles Domínguez, que se casó con Celinda Rodríguez, y tuvieron 6 hijas.
Manuel Gonzáles Domínguez, conocido como don Manolo Gonzáles Domínguez, y se casó con Elia Cantú Ochoa.
El señor Manolo Gonzáles Domínguez, se dedicó principalmente a la ganadería, y tenía un rancho en Llano Grande, correspondiente al municipio de Pueblo Viejo. (No confundir con Llano Grande, correspondiente a Tampico Alto).
El señor Manolo platicaba que fue miembro de la ganadera; vivía un español llamado Juan Rey, al que también le gustaba mucho la ganadería, que iba a herrar el ganado que estaba en el rancho de don Manolo González Domínguez, y que comentaba que le agradaba el rancho del señor Manolo, porque los corrales de manejo estaban ubicados, tal y como los tenía su papá.
El señor Manolo Gonzáles Domínguez, por los años 50, desde el pueblo, llevaba ganado hasta Hidalgo, y se iba todo el camino, montado a caballo.
El ingeniero civil Agustín Artolozaga Terán, quien nos hace el favor de relatarnos esta semblanza, continúa narrando:
Se que existió el jaripeo, que estaba en donde hoy se ubican las oficinas de teléfonos de México, y que luego se llevaban a cabo juegos de gallos, de azar y de ruleta.
Mi abuelo, don Agustín Francisco Artolozaga Trascierra, tuvo una hermana llamada Manuela Artolozaga de Zaragoza, que estaba casada con un general, y que era propietario, desde la loma, incluido el panteón, y todo hasta Tampico Alto, y también hasta Ojital.
Incluían los terrenos, de lo que se conoce como colonia o fraccionamiento San Isidro.
También era dueño de la parte de abajo del cementerio, de los terrenos que hoy son una nueva colonia.
La mayor parte de esas propiedades, las expropió el gobierno.
Siendo presidente municipal mi abuelo Agustín Francisco Artolozaga Trascierra, llegaron los carrancistas, y mi abuelo fue a Tampico en una lancha a traer a los federales, y llegaron estos y expulsaron a los carrancistas, esto sucedió tal vez en el año 1913.
El primer presidente municipal originario del pueblo, fue el señor Domingo Ramos.
Anteriormente, los mandaban de Xalapa, y es que estaba muy peleado el nombramiento municipal por el auge petrolero.
Existió una fábrica de embutidos en el pueblo, los propietarios eran la familia de apellido Grillo, la fábrica se encontraba por rumbo al cementerio.
En el pueblo, aún vive un descendiente de la familia Grillo, el cual es conocido como Chayo Grillo.
Vivió en el pueblo, la señora llamada Trini Tinoco, su domicilio se ubicaba por la calle Carranza, por las actuales oficinas del PAN.
Ella era de Michoacán, y fue la persona que ocultó al General Lázaro Cárdenas del Río, salvándole así la vida.
Después doña Trini Tinoco, cambió su domicilio, a los terrenos, donde hoy se ubica la casa de Nicolás Pérez, frente a la casa de la familia Lince.
Un familiar de ella, el señor Ernesto Armenta, vivió en esa propiedad, y posteriormente emigró a México, donde murió.
En una de las varias visitas que hizo el general Lázaro cárdenas del Río, a Pueblo Viejo, en el año 1957, y como siempre lo hacia, en lugar de quedarse en algún hotel del puerto de Tampico, prefirió hospedarse en casa de don Pablo Ferro.
Una noche se fue la luz, y llegaron corriendo a resguardarlo autoridades armadas y desenfundando para repeler cualquier posible agresión.
El general Lázaro Cárdenas del Río, les dijo:
Regrésense, si yo estoy en mi pueblo, aquí todos me quieren y me salvaguardan.
El general conoció toda la problemática del petróleo, y se cuenta que como en la zona de Mata Redonda, existían compañías petroleras de extranjeros, eran 51 compañías, de varios países, principalmente norteamericanas, y el general Lázaro Cárdenas, era apoyado en su iniciativa por el general Amaro, que estaba en Tuxpan, y así fue surgiendo el germen de la Expropiación Petrolera.
A espaldas de la escuela primaria “Expropiación Petrolera”, en las viejas instalaciones de madera de la escuela primaria “Ignacio Zaragoza” el maestro Maximiliano Navarro, conocido como el maestro Maqui ( tiene un hermano llamado Cipriano Navarro) formó un grupo de muchachos entusiastas, que deseaban aprender las técnicas del boxeo.
Fueron discípulos suyos:
Antonio García Deantes (hijo de la maestra Fe Deantes). A el le gustaba el boxeo y los caballos. Es maestro del CEUT (Centro Universitario Tamaulipeco), que antes era la Academia Díaz Mirón. Sobresalió en el boxeo y se convirtió en promotor del box.
Javier Ramos Terán (primo de quien narra esta semblanza).
Y quedan pendientes de poner en esta lista, muchos más jóvenes que fueron enseñados a boxear por el maestro Maximiliano Navarro, el cual era conocido como el maestro Maqui.
El ingeniero civil Agustín Artolozaga Terán, recuerda de sus estudios en la primaria que fue alumno de la maestra Rosa Eva Velásquez de la Garza en 6° grado.
Considera que ella daba un ejemplo muy importante de carácter.
De la maestra Victoria Herrera, rememora una anécdota que ella les contó a los alumnos:
Que siendo maestra tiempo atrás en Tantoyuca, Veracruz, en una ocasión en que había sido invitada a una comida, les sirvieron algo muy diferente a lo que estaba habituada a comer; y que a pesar de no ser de su agrado, ingirió aquel potaje.
Les explicó la maestra Victoria Herrera, que por educación hay que comerse la comida que alguien ofrece en una casa, y ¡sin gestos!
De la secundaria nocturna, recuerda a los siguientes maestros:
La directora Gloria Domínguez Zacarías.
Maestro Floyán Lizcano España.
Moisés Del Ángel Castro.
Isabel Carrizales.
Lic. Arnulfo García Maya.

El ingeniero civil Agustín Artolozaga Terán, recuerda que fueron compañeros de estudios en la secundaria nocturna:
Octaviano Molar (que hoy es ministro de un templo mormón).
Alberto Maya (primo de Octavio Molar).
María de Jesús Robles.
David Novella Domínguez (†), hijo de David Novella Domínguez y Lucinda Saldaña, y nieto de la señora Concepción Domínguez de Novella.
Isidro Cruz.
José Luis Cervantes.
Noemí Domínguez.
En el periodo 63-64, el ingeniero civil Agustín Artolozaga Terán jugó en el equipo de la secundaria nocturna del pueblo; los equipos que recuerda que jugaban eran “La Corona”, y el “Café Cuauhtemoc”, “El Batallón”, “La Secundaria” .
Siempre ganaban los equipos “La Corona” y “Café Cuauhtemoc”.
En un partido, iban empatados, “Cd. Cuauhtemoc” y “Café Cuauhtemoc”, y José Luis Wong “El Charal”, con un tiro logro que ganara “Café Cuauhtemoc”.
El “Patón” jugaba con “Café Cuauhtemoc”, también jugaban en ese equipo Héctor y Ulises Lince.
En el equipo “Corona” jugaban José Luis García, Rogelio Terán, Baltasar Acevedo.
En el equipo de la secundaria, jugaban José Luis Cervantes, Octavio Molar, un servidor (el ingeniero civil Agustín Artolozaga Terán), David Novella (+), Silvino “El Sumido”, Alberto Maya.

La familia Artolozaga Terán era y es propietaria de un extenso solar, ubicado en calle Carranza, 5 de febrero y Rivera, que cuenta con una amplia construcción, con muros de 60 cm. de ancho. Ese solar esta ubicado en una esquina, que puede decirse que está en el corazón del poblado. Ahí existió un local comercial, donde se expendía lo siguiente:
El agua purificada en botellones, “La Libertad”, así como hielo, carbón, petróleo.
Gas, se recogían a domicilio los tanques, se llevaban a llenar, y al siguiente día se les entregaba a los propietarios de aquellos cilindros de gas.
Refrescos como: El Orange Cross, Spurt Cola, Brigh, Barrilito, Canan Drayd, Mister Q, Titán.
El ingeniero civil Agustín Artolozaga Terán, narra que desde los 13 años de edad, ayudo a sus padres en el negocio del agua, del refresco, del gas.
Al termino de la secundaria, estudio en la Academia Isaac Newton, que esta en Cesar López de Lara con Rivera, y posteriormente de ahí pasa al Tecnológico de ciudad Madero, pero tuvo una enfermedad muy larga del aparato digestivo, y estuvo un año fuera, en el cual hizo el curso de Dibujo Técnico Industrial; tenia todavía la oportunidad de 1 er. Año de vocacional en el Tecnológico de Madero, pero se interesaba por la ingeniera civil y estudió la preparatoria por 3 años, en el Instituto Tecnológico de Tampico, en la colonia Águila, por la calle donde se encuentra la potabilizadora, y posteriormente paso a la UAT, y se titula de Ingeniero Civil.
Trabajo en una compañía, y posteriormente, paso a IASA (Ingenieros, Arquitectos y S.A.) que es una subsidiaria de ICA, y posteriormente pasa a formar parte de la antigua SICARTSA en 1980 (Agricultura y Recursos Hidráulicos), sufriendo esta empresa varias transformaciones y el ingeniero civil Agustín Artolozaga Terán, tuvo varios cambios de puestos, y a 28 años de haberse iniciado ahí, esta en la SAGARPA, al Distrito a la Secretaria de Desarrollo Rural # 162 “González “.
Volviendo a su narración de sus recuerdos de cuando era muy pequeño, nos dice que en el año 55, cuando el ciclón Hilda, se inundó y se tapó su casa, y duró como 8 meses para regresar el agua a su nivel.
La familia cargó en una camioneta con lo de más valor, y se fueron a vivir en una casa frente a la COMAPA.
Al regresar la familia Artolozaga Terán a su hogar, se percibía un olor penetrante a lodo, en su casa.
Por los años 60, sería en el 65 o 66, formaron un club en el pueblo, llamado “Cuauhtemoc”.
Sus socios eran jóvenes de entre 15 y 18 años de edad.
Se reunían para convivir en platicas culturales, deportivas; se interesaban por lo que ocurría en el pueblo.
Algunos de sus socios eran:
Ernesto Armenta, Pablo Morato Arreola, María de Jesús Robles, Agustín Artolozaga Terán.
Se reunían cada mes en casa de Ernesto Armenta.
También eran socios participativos, unos jóvenes conocidos en el pueblo como “los Frijolitos”, su papá era oficinista del registro civil, y uno de ellos, Alejandro, trajo la información al club de que el licenciado Ayala, dueño del restaurante “Villa Azul”, le había proporcionado las siguientes palabras con su significado especial:
TANTACHAMAL: era el lugar ubicado abajo del pueblo, por el rumbo del cementerio.
TANTAQUIVAL: era el lugar ubicado en la zona de arriba, a la altura de lo que hoy es el libramiento.
El club “Cuauhtemoc”, duró por unos 3 años.
Después se formó el club “Macondo”, este estaba formado por puros matrimonios:
Sebastián Anaya Morales y su esposa.
Luis Melo y su esposa.
Eutiquio Deantes y su esposa.
Y otros matrimonios, de los cuales escapan en este momento a la memoria.
Años después, también desapareció el club “Macondo”.
Existió otro club en el pueblo, no muy formal, que estaba integrado por futbolistas.
Había mucha unión entre sus miembros, se acompañaban en los festejos, como cumpleaños, bodas y también en los sepelios. Se notaba el compañerismo de los miembros de ese club. Tiempo después también desapareció ese club.
Posteriormente, el ingeniero civil Agustín Artolozaga Terán, fundó el Pentatlón Deportivo Universitario, el cual contó en sus inicios con 80 elementos.
Las prácticas iniciaban a las 8 de la mañana.
EL Pentatlón Deportivo Universitario, participo en el 50 aniversario del Pentatlón de Tampico. No se cobraba a los elementos del Pentatlón ni un cinco.
Por esas fechas convocaron a un campeonato de Voleibol, y que también tenía sus prácticas a las 8 de la mañana.
Fueron desertando los jóvenes del Pentatlón Deportivo Universitario, quedando al final solo 6 elementos.
No se dieron las cosas, y Pueblo Viejo se quedó sin Pentatlón.
En el año 1985 al ingeniero civil Agustín Artolozaga Terán, el gobierno municipal le otorga un puesto honorario, es decir sin paga, en la Junta de Mejoras de Pueblo Viejo.
Fue en el periodo del licenciado Eduardo Treviño Mar.
Se consiguió apoyo del Sindicato Petrolero, que es ese tiempo su líder moral era el señor Joaquín Hernández Galicia, para las siguientes obras:
Pavimentación del perímetro de la plaza de ciudad Cuauhtemoc.
Mantenimiento de la Esc. Primaria “Expropiación Petrolera”.
Mantenimiento al parque, a la iglesia; quedando todo remodelado.
Las televisoras, sacaron en su programación un reportaje donde se apreciaba como estaban las calles de nuestra comunidad estaba en ese tiempo el gobernador don Fernando Gutiérrez Barrios, y se mandaron hacer los cordones para las banquetas, y empezaron a pavimentarse las calles.
En el tiempo en que el gobernador de Veracruz era Dante Delgado Rannauro empezaron a apoyar al pueblo, y empezaron a pavimentar las calles, y se continuó en el tiempo del presidente municipal Sergio Pérez Vargas.
Platicando el ingeniero civil Agustín Artolozaga Terán un día con su tío Manolo Gonzáles Domínguez, le dice su tío que el tiene una idea de cómo aprovechar la placita que se ubica por donde está “El Camarón” y la casa de su tío Manolo Gonzáles Domínguez.
Esa placita se localiza en la calle Carranza, con la Ribera, es una calle de solo 3 cuadras.
Con una inversión a partes iguales por parte de la Junta de Mejoras y otra inversión por parte del municipio, en esa placita se instalaron juegos infantiles, como columpios, carrusel y una resbaladilla. Fue en el tiempo de la presidencia municipal del arquitecto Ángel Méndez Reyna.
Se propuso por medio de un escrito, hacer un libramiento, ya que se habían encontrado los escritos de los estudios en la Junta Local de Caminos, y se puso en manos de don Fernando Gutiérrez Barrios.
Y el arquitecto Ángel Méndez Reyna, lo hace por el camino Antiguo a Mata Redonda.
El ingeniero civil Agustín Artolozaga Terán trató de formar la asociación de Profesionistas de Pueblo Viejo, realizó una amplia convocatoria, y de un universo de más o menos unos 58 posibles miembros de la Asociación de Profesionistas de la cabecera municipal, solo acudieron unos 10 profesionistas.
Lo que anhelaba el ingeniero civil Agustín Artolozaga Terán, era realizar un trabajo de beneficio a la comunidad de manera conjunta, con interdisciplinariedad.
Les ponía el ejemplo, de que le preguntaba a un medico, ¿Qué era lo que el deseaba como doctor para Pueblo Viejo?
Respondiendo el doctor, que lógicamente lo que hacia mucha falta era un hospital, porque no había ni hay todavía.
Y el ingeniero civil le preguntaba, ¿Dónde te gustaría que estuviera ubicado?
EL doctor opinaba que donde fuera, pero que ya era algo que urgía.
Y el ingeniero civil Agustín Artolozaga Terán le respondía, ¿oye, y si lo construyen en un islote de la laguna de Pueblo Viejo?
Ante esta remotísima posibilidad, contesto el biólogo Bustamante que no era lo mas idóneo, por el alto riesgo de insalubridad por tanta humedad, y existiría el problema de cómo llegar los pacientes a ese hospital que se localizara sobre un islote.
Así con ese ejemplo, es como el ingeniero civil Agustín Artolozaga Terán explicaba la importancia de trabajar en coordinación una y otra profesión en beneficio de la comunidad pueblovejence.
Pero no logro aterrizarse ese proyecto de la Asociación de Profesionistas de Pueblo Viejo.
¿Qué faltaría? Tal vez difusión al proyecto, visión al futuro, tiempo disponible, porque recordemos que todos eran profesionistas altamente calificados en su ramo.

Leyendas, sucesos sobrenaturales y otras narraciones de Pueblo Viejo.
Cuentan que los piratas, el llamado pirata Morgan y al pirata conocido como Lorencillo, ocultaron grandes tesoros en las profundidades de la laguna y en los islotes de la laguna de Pueblo Viejo.
Que a varios pescadores, desde tiempos remotos, se les ha aparecido un personaje, de un modo muy peculiar su indumentaria, con bastón, sombrero, y pistolas de plata, y les pide que lo lleven a determinada orilla de la laguna.
Algunos dicen que pide ser llevado a la Punta de Malagana.
Cuando eran tiempos de los botes que sólo eran movidos con la fuerza de los remos, los pescadores del susto, le daban tan recio a los remos, que parecía que traían un potente motor.
Ahora, que si hablamos de bolas de lumbre que se aparecen en la laguna, pues es verdad esto. Algunos dicen, que indican el lugar donde hay un gran tesoro.
En noches de la luna llena, se ve como va avanzando aquella luminosidad por sobre la superficie de la laguna de Pueblo Viejo.
El ingeniero civil Agustín Artolozaga Terán, explica que esto tiene una base científica, que son los grandes bancos de camarones que van avanzando, y que el fosfato del cuerpo de los camarones hace que se vea ese color dorado luminoso, al reflejarse bajo el agua los camarones.
Aquí intervengo yo, para comentar, que entonces es verdad la leyenda, porque el camarón es un tesoro.
Se comenta que las avionetas, que traían la paga para los trabajadores de las compañías petroleras, salían del Moralillo, de donde antes era un basurero. Y la paga era en puras monedas de oro. Que más de algún costal se les cayó fuera de su destino, y que se pudo haber desparramado su contenido, o hasta todo un costalito, aun quedara por ahí.
Otra historia, narra que el señor Toribio de Ángel, dueño del “Ven Acá” le prestó un dinero a un señor, que tenía un restaurante y estaba pasando por una situación económicamente difícil y una noche encontró oro y alhajas en los terrenos de su restaurante, así que salio de sus apuros económicos esa persona, y se hizo rico de la noche a la mañana.

El ingeniero civil Agustín Artolozaga Terán está casado con la señora Rocío Griselda Vite Gonzáles.
Tienen esta familia 3 hijos, y son:
Golda Indira Artolozaga Vite: Ha ganado medallas en Karate, en Kumite. En Karate Do y Tai-Kuan-Do.
Degna Isis Artolozaga Vite: en la Casa de la Cultura de Pueblo Viejo, es integrante del grupo de Folklore.
Participó en la cabecera municipal, en varias colonias, como la Anahuac, 18 de Marzo.
En Pánuco, Tempoal, Tampico Alto, Ozulama, unas 2 o 3 veces en Amatlán, que es la cuna de Huapango.
También ha participado en Tuxpan y Tabasco.
Nelson Agustín Artolozaga Vite: También un deportista, participó en el campeonato Internacional de Lima Lama, en las instalaciones del Maeva.
Y en los torneos en el gimnasio “El Mexicano” de ciudad Madero, ganando medallas y trofeos en Kumite y formal.
En su bautizo, fueron sus padrinos:
Celso y Leticia. Asimismo, el obispo Rafael Gallardo y García.
El obispo Rafael Gallardo y García, tradujo un libro de San Agustín, y el día del bautizo de Nelson Agustín Artolozaga Vite, firmó su libro, dedicado a su ahijado Nelson Agustín Artolozaga Vite.

Mi esposo y yo nos despedimos de la familia Artolozaga Vite, agradeciendo sus atenciones, que nos prodigaron en las ocasiones en que visitamos su hogar.

sábado, 22 de agosto de 2009

Dr. Enrique Mendez Pinete ( 2 y final )

En estas épocas de estudiante alternando con la parte académica, su labor en el área deportiva y social lo llevaron con un grupo de entusiastas jóvenes a fundar la primera y única asociación de estudiantes de profesional en Pueblo Viejo; así como también cofundador del equipo de futbol “Barrio No. 1” y del equipo de basketbol “Liebres” los cuales obtuvieron varios campeonatos en la localidad y el Dr. Pinete varios campeonatos de goleo y de canasteo. En la década de los setentas le correspondió formar una selección de basketbol, siendo entrenador y jugador, obtuvieron sendos triunfos en torneo regional, estatal que les dio el derecho de asistir a un campeonato nacional de dicho deporte en la Cd. de Oaxtepec, Morelos.
Se casó con una dama distinguida de la localidad: Minerva Wong Wong, actualmente profesora de instrucción secundaria en el área de matemáticas, formando una familia ejemplar procreando dos maravillosos hijos: Luis Enrique, actualmente egresado de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, de la Unidad de Ciencias Jurídicas, carrera de Licenciado en Derecho; y Minerva Yanine, estudiante de profesional en la Normal Superior. El Dr. Enrique Méndez Pinete ha seguido preparándose académicamente y obtuvo recientemente el título de maestría y especialidad en Salud Pública, participando en la salud de diversos hospitales, con su especialidad de anestesiología actualmente y anteriormente como médico general le surgió la inquietud de querer transformar y desarrollar el pueblo que lo vio nacer, como todo ser humano idealista le disgustan las desigualdades sociales, que las personas que nada tienen y nunca han tenido carezcan de lo más necesario para vivir dignamente, otro objetivo que las personas obtengan un empleo remunerativo, sobre todo que nuestra población tenga atención médica a todos los niveles, principalmente para atender urgencias de pacientes heridos, accidentados o de problemas cardiacos o de otra índole que tanto falta este vital servicio en Pueblo Viejo. Todo lo anteriormente descrito fue lo que motivó al Dr. Pinete a incursionar en el intrincado mundo de la política, siendo propuesto por un grupo de personas para ser candidato a presidente municipal de su querido Pueblo Viejo en el año 2004, proyectó que no se cristalizó por infinidad de intereses. Es importante mencionar que actualmente el Dr. Enrique Méndez Pinete sigue con su labor médica intensa, haciendo lo que más le apasiona, que es atender a pacientes y tratar de aportar con su granito de arena a brindar salud al ser humano. Otras grandes pasiones para el Dr. Enrique Méndez Pinete son la cultura, el arte, la filosofía, la historia, la música, los huapangos, la trova y el deporte, siendo su gran lema “tener salud física y mental”.
Agradecemos mi esposo y yo, las amables atenciones del doctor Enrique Méndez Pinete.

viernes, 21 de agosto de 2009

Dr. Enrique Mendez Pinete ( 1 )

DR. ENRIQUE MENDEZ PINETE

Originario y orgullosamente nacido en Pueblo Viejo, Ver., traído al mundo por las maravillosas manos de una partera empírica doña “Serafina” encargada obstétrica que atendía en su domicilio en el lugar conocido como “La Fuente”.
Hijo de don Vicente Pérez Aguiñaga, militar oriundo de Guanajuato, quien inculcó a sus hijos dos grandes valores: Trabajo y Honradez. Su madre, Lorenza Pinete Gutiérrez, abnegada y estoica dama originaria de Cd. Victoria, Tamaulipas. Sus hermanos Jorge, Vicente, Juan Antonio, Juan, María de los Ángeles, Reyna Agustína, Maria Isabel, Gilberto y Eulalia.El inicio de estudios los llevó a cabo en el kinder “Federico Froebel”, con las inolvidables maestras: Rosa Mirus e Hilda Llado. La instrucción primaria la curso en la grandiosa escuela “Expropiación Petrolera”, quien desde los primeros años empezó a destacar en el área académica, gracias a destacados maestros que impartían las clases, ya que prácticamente se entregaban en cuerpo y alma a la enseñanza y uno de los profesores que más le sirvió como ejemplo a seguir lo fue el maestro Froylan, que a tantas generaciones encauzo por su don de gentes y por su esmero. En los años de primaria el niño Enrique Méndez Pinete empezó a fortalecer su carácter, con una tenacidad enorme empezó a darle forma en su mente el querer cambiar su entorno socioeconómico y proyectando a futuro una carrera que le iba a cambiar su vida personal, la de su familia y de la gente a su alrededor. La preparación secundaria la realizó en la escuela “Matías S. Canales”, y la preparatoria en Cd. Madero, Tamaulipas. Su carrera de médico cirujano y partero la terminó en la Universidad Autónoma de Tamaulipas. (Es de mencionar en este momento que en Pueblo Viejo eran pocos los estudiantes a nivel profesional en general y al Dr. Pinete le correspondió ser el tercer médico originario de la localidad; ya que antes se habían recibido de galenos el Dr. Ramón Cantú y el Dr. Sergio de León Lerma. Le correspondió en suerte al Dr. Pinete ser el primer médico especialista nacido en Pueblo Viejo, ya que cursó la especialidad de Anestesiología en el I.M.S.S. de la Cd. de Monterrey, N.L. Avalado por la Universidad Autónoma de Nuevo León y posteriormente hizo la maestría y especialidad en Salud Pública en el Instituto de Ciencias y Estudios Profesionales A.C. de Tampico, Tamaulipas).

miércoles, 19 de agosto de 2009

El Aguila que Cae ( 13 )

El librero se apolillo, los libros se echaron a perder.
Caminos y caminos secretos las polillas hicieron, tal vez intentaban aprender a leer.
Las sillas se oxidaron, a pesar de estar tapadas, con trapos viejos.
Las telas de las sabanas nuevas, y colchas, agarraron un color amarillento, en las orillas, más el olor a la alcanforina, que mi abuelita, les colocó.
Eran como unas caniquitas, de color ceroso, claritas, y después de un tiempo, que dizque son para ahuyentar a la polilla, ¿y si se las comen las polillas? Porque luego, se evaporan, y nada de alcanforina encuentras ya.
Y mi tío se enojó.
-¿Por qué no usan lo que compro?
A ver, con lo que me sacrifico.
No hijo, tu eres muy delicado.
Que si se manchan, que si se oxidan, que porque se rayo ese peltre.
Así, ni quien te agarre tus cosas.
Ahí están, son tuyas.
Considéralas en bodega.
Ahora, que si no te gusta eso, pues llévatelas a tu casa.
Ya tienes casa, me lo has dicho al llegar aquí.
Llévate lo de valor.
Y lo que ya no quieras, tíralo.
Prefiero eso, a estar discutiendo.
Y mi tío, me miraba a mí, con aquellos ojos felinos, culpándome de la situación, sin pronunciar palabra.
Su carita pequeña, mejillas hundidas, chupadas, la piel de todo su cuerpo, marcado por manchas de acne, que a pesar de ser tan moreno, se le notaba.
Cuando estaba pequeña, me ponía a sacarle los barros y espinillas, de su cara y pecho.
También me enseño, a quitarle, los vellos de su barba, con unas pinzas.
Que porque así, duraba más sin barba.
Que eso era mejor, que rasurarse.
Mi abuelita, cuando nos vio en esas prácticas de embellecimiento, nos regaño a los 2.
A mí, por muy obediente.
A mi tío, por ocuparme, en sus labores de depilación.
Quien entiende a los mayores.
Todos mandan lo que quieren.
Todos pueden mandar.
Mi tío era muy atildado en su modo de vestir, en su presentación personal.
Dejaba un rastro de perfume, por donde quiera que pasaba.
Y para vestir de lo mejor.
Al salir del baño diario, o si iba a salir algún lado de importancia, hasta 2 veces por día se bañaba, se secaba bien los pies, y se ponía talco, que hasta parecían empanizados.
Igualmente empanizaba su torso y espalda.
Crema abundante en las manos, y en su rostro.
Perfume en su cuerpo, y ropa.
Alhajas, no se diga.
Y de común, las tenía en un líquido limpiador, para que brillara más el oro.
Los zapatos, bien boleados, sin mancha de polvo; el peine, yo tenia que tenérselo muy limpio, del diario debía lavárselo con cepillo y jabón.
Y todos esos gastos, hacía, pues para que tenia 2 plazas, y ningún compromiso con nadie.
Si a su madre, nunca un cinco le dió.
Ni un centavito, nomás para no dejar, siquiera para un refresco.
Le decía, jefa, para que le doy, sé que usted, gana lo suyo.
Para ponerse su ropa, se subía a la cama, para que no se le revolcara ni arrugara.
Y la raya del pantalón, le tenía que quedar, exactamente, apuntando a su dedo gordo, de cada pie.
Si no daba a ese lugar, la señal de la raya del pantalón, se lo quitaba, lo hacia bola con coraje, y lo aventaba al piso.
Pues así era, y así se vestía el tío Urbano.
Impecable.